El director legal de Ripple, Stuart Alderoty, ha enviado una carta a la SEC solicitando una definición clara que diferencie los tokens de los contratos de inversión, basándose en precedentes legales y abogando por una intervención del Congreso.
Ripple desafía a la SEC: tokens no deben considerarse valores en mercados secundarios
El Chief Legal Officer (CLO) de Ripple, Stuart Alderoty, ha escrito una carta a la Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU. (SEC) exigiendo una postura clara sobre la clasificación legal de los tokens cripto. En su carta, Alderoty defiende que la mayoría de los activos digitales fungibles, especialmente en mercados secundarios, no deberían considerarse valores, citando decisiones judiciales previas y estudios legales.
Ripple toma posición frente a la SEC
Ripple vuelve a ser protagonista en el debate regulatorio estadounidense. Esta vez, su CLO, Stuart Alderoty, ha dirigido una carta a la SEC —específicamente al grupo de trabajo cripto encabezado por la comisionada Hester Peirce— para pedir claridad legal respecto a cuándo un token deja de ser parte de un contrato de inversión.
Alderoty cita dos referencias clave: el fallo de la jueza Analisa Torres en el caso SEC vs Ripple, donde se dictaminó que XRP no era un valor en ventas secundarias, y el ensayo académico “The Ineluctable Modality of Securities Law” de Lewis Cohen, que establece que un contrato de inversión debe implicar una relación legal directa entre comprador y vendedor, algo que no ocurre en transacciones entre terceros.
Un marco legal propuesto para separar tokens de contratos
En su misiva, Alderoty propone un marco que permita separar los tokens de los contratos de inversión tras su emisión inicial. Según su planteamiento, si los emisores cumplen con las promesas materiales realizadas durante la venta inicial y los compradores secundarios no tienen derechos exigibles contra dichos emisores, el token debe considerarse independiente.
“Este enfoque preserva la responsabilidad de los actores malintencionados sin imponer obligaciones indefinidas a los participantes del mercado secundario”, escribió Alderoty.
Esta visión propone una solución intermedia que permite al ecosistema mantener la confianza legal sin sofocar la innovación con regulaciones inapropiadas.
El Congreso, no la SEC, debe definir las nuevas reglas
Una de las declaraciones más contundentes de la carta señala que el Congreso, y no la SEC, debe ser quien establezca nuevos estándares legales. Alderoty advierte que, sin una autoridad delegada, el organismo regulador no debería intentar reinterpretar las leyes existentes.
Además, subraya que la administración anterior fracasó en emitir guías claras, y que la nueva dirección de la SEC tiene una oportunidad histórica de reducir la confusión en el mercado con una interpretación más fiel a la ley vigente.
La presión aumenta sobre la SEC
Esta solicitud de Ripple se suma a los crecientes llamados de la industria para adaptar la regulación financiera a los activos digitales. La Blockchain Association ya ha solicitado a la SEC abandonar las normativas estilo “acciones” para el mercado cripto. En paralelo, el grupo de trabajo de la SEC, liderado por Hester Peirce desde marzo, ha estado en conversaciones con grandes actores del sector como BlackRock, que recientemente se reunió con la unidad para discutir la evolución del marco regulador.
La carta de Alderoty podría marcar un punto de inflexión en la relación entre la industria y los reguladores, especialmente si el Congreso responde al llamado y comienza a legislar un entorno más claro y justo para las criptomonedas.
Conclusión
La postura de Ripple y su CLO Stuart Alderoty representa una defensa firme del ecosistema cripto frente a regulaciones ambiguas. Al proponer un marco legal claro y pedir intervención legislativa, Ripple busca separar de forma definitiva a los tokens de los contratos de inversión, fortaleciendo la legitimidad de las transacciones secundarias y abriendo camino a un nuevo paradigma regulatorio.



