Este viernes 13, la batalla legal entre Ripple y la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) ha dado un giro inesperado. Ambas partes presentaron una moción conjunta ante un tribunal federal de Manhattan para disolver la orden judicial vigente y liberar los $125 millones en sanciones retenidas en fideicomiso (escrow).
Propuesta: $50 millones para la SEC, $75 millones para Ripple
Según la propuesta, $50 millones se entregarían a la SEC como sanción civil, mientras que Ripple recuperaría los $75 millones restantes. De ser aprobada por la jueza Analisa Torres, las partes solicitarán una remisión limitada al Segundo Circuito para obtener el alivio judicial formal.
El precio de XRP cae, pero el volumen se dispara
Tras el anuncio, XRP cayó un 3,85 % y cotiza a $2,14, mientras que el volumen de operaciones aumentó un 58,47 %, reflejando la creciente volatilidad del mercado ante la incertidumbre legal.
La resolución de este caso podría eliminar los principales obstáculos para Ripple, permitiéndole avanzar en alianzas institucionales clave, como la proyectada colaboración con Bank of America, e incluso reactivar planes para una eventual salida a bolsa (IPO), como sugirió recientemente el exabogado de la SEC James Farrell.

Un cierre que marca un cambio regulatorio
El intento de acuerdo llega en un momento de transformación para la SEC bajo el liderazgo del nuevo presidente Paul Atkins, quien ha suavizado el enfoque hacia el ecosistema cripto. La posibilidad de un cierre pactado, con sanciones reducidas, indicaría una voluntad política y regulatoria de pasar página y dar claridad al sector.
Para Ripple, esto representaría no solo un alivio legal, sino una oportunidad para recuperar el impulso global en adopción institucional y cumplimiento normativo.



