La negativa de la jueza Torres a la moción conjunta refuerza la posibilidad de un cese de las ventas institucionales
La batalla legal entre Ripple y la SEC ha dado un nuevo giro. La jueza Analisa Torres rechazó la moción conjunta presentada por ambas partes para obtener un fallo indicativo sobre las ventas institucionales históricas de XRP, lo que podría llevar a Ripple a detener por completo este tipo de operaciones.
¿Un adiós definitivo a las ventas institucionales de XRP?
Según el abogado Bill Morgan, Ripple había previsto la posibilidad de una injunción permanente desde el fallo de julio de 2023, cuando se concluyó que sus ventas institucionales de XRP constituían ofertas de valores no registradas. Desde entonces, Ripple habría reestructurado su modelo de ventas institucionales para alinearse con la interpretación del tribunal. No obstante, tras el rechazo de la moción conjunta, Morgan sugiere que Ripple podría cesar estas operaciones institucionales.
La pelota vuelve al campo de Ripple
Stuart Alderoty, director legal de Ripple, señaló que ahora tienen dos opciones: retirar la apelación sobre las ventas institucionales históricas o continuar con el proceso legal. Sin importar la decisión, remarcó que el estatus legal actual de XRP como «no valor» se mantiene sin cambios, por lo que Ripple continuará operando normalmente por el momento.
¿Podría Ripple vender XRP institucionalmente cumpliendo la ley?
Otro abogado, Marc Fagel, comentó que Ripple sí podría realizar ventas institucionales de XRP si se registran como ofertas de valores, de acuerdo con las leyes estadounidenses. Esto implica que, para mantener estas ventas, Ripple tendría que adaptar completamente su modelo a las normativas de la SEC o esperar un nuevo fallo favorable.
El abogado Fred Rispoli cree que ambas partes podrían optar por retirar sus apelaciones y llegar a un acuerdo, lo que confirmaría el fallo de la jueza Torres y pondría fin al litigio con implicaciones claras para el futuro de XRP.
En suma, si Ripple decide no apelar, podría estar cerrando de forma definitiva el capítulo de las ventas institucionales tal como se venían ejecutando. A cambio, optaría por un nuevo modelo conforme al marco legal estadounidense, o se centraría en ventas minoristas y asociaciones tecnológicas que no estén sujetas a las mismas restricciones regulatorias.



