La ronda refuerza la apuesta institucional por la infraestructura de trading en activos digitales
La plataforma de inversión Robinhood ha anunciado su participación en una ampliación de la Serie B de Talos, una firma especializada en infraestructura institucional para el trading de criptomonedas, en una operación que valora a la compañía en 1.500 millones de dólares.
La extensión de la ronda asciende a 45 millones de dólares, elevando el total captado en la Serie B a 150 millones. En ella también han participado nuevos inversores estratégicos como Sony Innovation Fund, IMC, QCP y Karatage, junto a respaldos ya existentes como a16z crypto, BNY y Fidelity Investments.
Talos se consolida como pilar de la infraestructura cripto institucional
Talos ofrece tecnología de trading de nivel institucional, agregando liquidez de exchanges, mesas OTC y prime brokers en una sola interfaz o API. Actualmente presta servicio a cientos de clientes en más de 35 países, y gestores de activos que utilizan su plataforma representan aproximadamente 21 billones de dólares en activos bajo gestión.
Según su CEO, Anton Katz, la ampliación de la ronda responde al interés de socios estratégicos que buscan alinearse con el crecimiento de la compañía en un contexto en el que los activos tradicionales están migrando progresivamente a infraestructuras digitales.
Robinhood acelera su estrategia cripto
Para Robinhood, esta inversión encaja dentro de una estrategia más amplia de expansión en blockchain y finanzas cripto-nativas. La compañía está desarrollando su propia red blockchain sobre Arbitrum, ha lanzado productos como acciones tokenizadas en Europa y ha ampliado su oferta de staking y futuros perpetuos.
Desde la firma destacan que la flexibilidad de Talos permitirá mejorar la profundidad de liquidez y ofrecer herramientas más avanzadas a los usuarios de Robinhood Crypto, reforzando su posicionamiento frente a clientes minoristas e institucionales.
Crece el interés por la “plomería” del mercado cripto
La operación subraya una tendencia clara en 2026: el capital se está dirigiendo hacia infraestructura crítica del mercado cripto, más allá de la especulación en tokens. Plataformas como Talos, que facilitan ejecución, gestión de riesgos y post-trade, se están convirtiendo en piezas clave para la adopción institucional a gran escala.



