El mayor banco de Rusia estima que las plataformas autorizadas podrían procesar entre 3,5 y 4 billones de rublos durante los primeros 12 meses del nuevo marco regulatorio, aunque gran parte de la actividad cripto seguirá inicialmente fuera del mercado oficial.
Rusia estrena su nuevo mercado regulado de criptomonedas
Rusia acaba de iniciar una nueva etapa para su industria de activos digitales.
El nuevo marco regulatorio, que entró en vigor el 1 de septiembre de 2026, permite a los inversores adquirir criptomonedas mediante intermediarios autorizados, trasladando progresivamente parte de una actividad que hasta ahora se desarrollaba principalmente mediante plataformas offshore, servicios no registrados y operaciones peer-to-peer.
Anatoly Popov, vicepresidente de Sberbank, estima que el volumen negociado mediante plataformas reguladas podría situarse entre 3,5 y 4 billones de rublos durante los primeros 12 meses, aproximadamente $46.000 millones en el extremo superior de la estimación.
Solo el 20% de la actividad podría pasar inicialmente al mercado regulado
La previsión de Sberbank es relativamente conservadora.
Los analistas de SberCIB Investment Research calculan que durante la primera etapa apenas alrededor del 20% de la actividad cripto existente en Rusia podría trasladarse hacia plataformas supervisadas.
Las cifras utilizadas como referencia proceden del Ministerio de Finanzas ruso, que estimó en febrero que las transacciones con criptomonedas alcanzaban aproximadamente 50.000 millones de rublos diarios.
Eso equivaldría a alrededor de 18 billones de rublos anuales si se extrapolara ese ritmo durante todo un año.
Sin embargo, una parte importante de estas operaciones continúa realizándose fuera de los canales financieros tradicionales.
Bitcoin, Ethereum y USDT liderarán inicialmente el mercado
El nuevo sistema tampoco abrirá inmediatamente el acceso regulado a todo el mercado cripto.
Según la información disponible, las plataformas autorizadas comenzarían trabajando con una selección reducida de activos formada principalmente por:
- Bitcoin (BTC)
- Ethereum (ETH)
- Tether (USDT)
Otros criptoactivos permanecerían inicialmente fuera de las plataformas reguladas.
Esto convierte a BTC, ETH y USDT en los principales activos de entrada para la nueva infraestructura cripto supervisada de Rusia.
Los inversores minoristas tendrán límites estrictos
El marco introduce además importantes restricciones dependiendo del tipo de inversor.
Los inversores minoristas o no cualificados podrán invertir hasta 300.000 rublos anuales, aproximadamente $3.800, mediante un único intermediario.
Antes de hacerlo deberán superar una prueba de conocimiento y comprensión de riesgos.
Para los inversores cualificados, el límite anual se eleva hasta aproximadamente 3 millones de rublos, unos $38.000.
Estas restricciones ayudarían a explicar por qué Sberbank no espera que todo el mercado informal migre inmediatamente hacia plataformas reguladas.
Rusia seguirá prohibiendo los pagos nacionales con criptomonedas
La apertura tampoco significa que Bitcoin u otras criptomonedas se conviertan en medios de pago legales para la economía cotidiana rusa.
El nuevo marco permite determinadas operaciones de inversión y negociación mediante canales regulados, pero continúa prohibiendo utilizar criptomonedas para pagar bienes y servicios dentro de Rusia.
Por tanto, el objetivo es integrar los activos digitales dentro de una estructura financiera supervisada, no sustituir al rublo como moneda utilizada en transacciones nacionales.
Las licencias serán fundamentales hasta julio de 2027
La transición será progresiva.
Los participantes profesionales del mercado tendrán hasta el 1 de julio de 2027 para obtener las licencias necesarias.
Esto significa que durante prácticamente todo el primer año coexistirán dos mercados: una nueva infraestructura regulada y una actividad informal considerablemente mayor.
Popov reconoce que una parte significativa de las operaciones probablemente continuará realizándose fuera de los exchanges autorizados durante esta primera etapa.
El mercado podría alcanzar los $87.000 millones en 2029
Sberbank espera que la proporción regulada aumente gradualmente a medida que más participantes obtengan licencias y los inversores se acostumbren a utilizar las nuevas plataformas.
Sus previsiones apuntan a un volumen de aproximadamente 4,75-5,25 billones de rublos para 2028.
Para 2029, el banco estima que el mercado regulado podría alcanzar aproximadamente 7,5 billones de rublos, equivalentes a unos $87.000 millones.
De cumplirse estas previsiones, el volumen prácticamente duplicaría el nivel esperado para el primer año.
Sberbank prepara su propia infraestructura cripto
El mayor banco ruso no pretende limitarse a observar la transformación del mercado.
Sberbank lleva tiempo preparando infraestructura relacionada con activos digitales, incluyendo herramientas de negociación y servicios de depósito digital destinados a atender a sus clientes bajo el nuevo régimen.
La entidad busca posicionarse como uno de los principales intermediarios entre el sistema bancario tradicional ruso y el nuevo mercado regulado de criptomonedas.
Rusia intenta trasladar un enorme mercado informal hacia canales regulados
La cifra de $46.000 millones no representa el tamaño total del mercado cripto ruso.
Ese matiz es fundamental.
Sberbank estima específicamente cuánto volumen podría procesarse mediante plataformas reguladas durante los primeros 12 meses.
La actividad total es considerablemente superior y buena parte seguirá inicialmente utilizando canales alternativos.
El éxito del nuevo sistema dependerá ahora de la velocidad con la que brokers y plataformas completen sus licencias, de la demanda existente por Bitcoin, Ethereum y USDT dentro de los canales oficiales y de cómo evolucionen los límites impuestos a los inversores.
La apertura del 1 de septiembre de 2026 supone, por tanto, el comienzo de una transición y no la regularización inmediata de toda la industria: Rusia está intentando trasladar progresivamente decenas de miles de millones de dólares en operaciones con criptomonedas hacia una infraestructura financiera supervisada.



