Paul Atkins afirma que el país debe recuperar el liderazgo global y convertir la SEC en una “comisión de valores e innovación”.
Una década de retraso
Durante su intervención en la DC Fintech Week, el presidente de la SEC, Paul Atkins, lanzó una dura autocrítica:
“Estados Unidos está probablemente 10 años atrás en el desarrollo de una infraestructura regulatoria coherente para las criptomonedas.”
Atkins advirtió que esta demora ha empujado a los innovadores y al capital hacia jurisdicciones extranjeras con marcos regulatorios más claros y flexibles, lo que ha debilitado el papel del país como centro de innovación tecnológica.
El funcionario insistió en que su prioridad es construir un marco que no solo limite el riesgo y el abuso, sino que atraiga inversión e innovación de vuelta a territorio estadounidense.
“Tarea número uno” para la SEC
Atkins declaró que modernizar la política regulatoria hacia los activos digitales es ahora la tarea principal de la SEC, y que la agencia está transformando su enfoque:
“Estamos evolucionando hacia una comisión de valores e innovación. No solo debemos vigilar los mercados, sino también habilitar el progreso tecnológico.”
El presidente explicó que la SEC ya posee autoridad suficiente para otorgar exenciones regulatorias cuando sea apropiado, y propuso la creación de una “exención de innovación” que permita a proyectos experimentales desarrollarse sin ser bloqueados por normas obsoletas.
Según Atkins, el equipo de la SEC está trabajando a tiempo completo en nuevas reglas para el ecosistema cripto, lo que marca un cambio notable respecto a la postura de años anteriores.
Más allá de los tokens: superapps y coordinación regulatoria
El presidente de la SEC también instó a modernizar la arquitectura de los servicios financieros en EE. UU. y elogió el modelo de “superapps” —plataformas integradas que combinan pagos, inversiones y funciones financieras—, destacando su éxito en Asia:
“Podríamos ver florecer sistemas similares en Estados Unidos si aplicamos un marco regulatorio unificado y sensato.”
Atkins incluso propuso coordinar la regulación mediante interfaces tecnológicas comunes que conecten a las distintas agencias, permitiendo una supervisión más ágil y coherente.
Una carrera por recuperar el liderazgo cripto
Las declaraciones de Atkins marcan un punto de inflexión para la política regulatoria de EE. UU. tras años de incertidumbre y enfrentamientos con la industria.
Su compromiso con convertir la regulación cripto en la prioridad número uno de la SEC podría transformar el país de un observador rezagado a un líder estratégico en blockchain y fintech.
Si estas reformas se implementan con éxito, Estados Unidos podría cerrar la brecha de innovación, atraer capital institucional y reestablecer su posición como epicentro mundial de las finanzas digitales.



