Michael Repetny detalla cómo la nueva actualización podría transformar la economía del staking en Solana, ampliando la descentralización y reduciendo costes operativos
La centralización sigue siendo un desafío para Solana
El CEO de Marinade Labs, Michael Repetny, explicó en una entrevista con CoinDesk que la red Solana (SOL) atraviesa una etapa crítica en su ecosistema de staking.
Aunque la red llegó a contar con más de 2.000 validadores activos, hoy esa cifra se ha reducido a menos de 1.000, lo que aumenta el riesgo de centralización.
“Ahora mismo bastaría con que unos 20 validadores o dos grandes centros de datos se apagaran para detener la red. No es ideal”, advirtió Repetny.
El ejecutivo subrayó que, con la creciente participación institucional y la llegada de productos como los ETFs de Solana, la distribución del stake se ha vuelto un punto crítico para mantener la seguridad y descentralización del protocolo.
Alpenglow: menos costes, más acceso
La próxima gran actualización de Solana, denominada Alpenglow, está prevista para finales de 2025 o comienzos de 2026 y apunta directamente a reducir las barreras de entrada para nuevos validadores.
Actualmente, operar un validador cuesta alrededor de $5.000 mensuales, de los cuales $4.000 corresponden solo a las tarifas de voto —pagos que los validadores realizan para confirmar transacciones en la red.
“Alpenglow recortará drásticamente esas tarifas. Hoy, el 80% del coste de operar un validador son los vote fees. Con esta actualización, se reducirá considerablemente, haciendo mucho más accesible iniciar un nodo”, explicó Repetny.
La medida podría aumentar el número de validadores activos, reduciendo la concentración de poder y fortaleciendo la descentralización económica y geográfica de la red.
Mejor rendimiento, menos MEV
Además de reducir costes, Alpenglow busca incrementar el ancho de banda y reducir la latencia de la red.
Esto permitiría bloques más saturados y eficientes, mejorando los ingresos por comisiones de los validadores y reduciendo la ventana para ataques de MEV malicioso (valor extraíble máximo).
“Con menos tiempo para reordenar transacciones, habrá menos MEV tóxico y manipulación, lo cual es excelente para los usuarios”, añadió Repetny.
Los posibles retos: hardware y escalabilidad
Si bien la actualización promete beneficios estructurales, Repetny también advirtió sobre un posible aumento en los requisitos de hardware:
“Podría elevarse el coste de los equipos necesarios, porque los validadores deberán procesar más transacciones y mantener el ritmo de la red”, señaló.
Aun así, el CEO considera que el impacto neto será positivo, al disminuir el punto de equilibrio económico para operar un nodo y abrir la puerta a más operadores independientes.
Solana se prepara para su siguiente fase de crecimiento
Alpenglow no llega sola. Repetny mencionó que Solana también trabaja en mejorar el protocolo y la infraestructura con proyectos como DoubleZero y Firedancer, diseñados para optimizar el rendimiento y la resiliencia del cliente de validación.
“Todas estas piezas están convergiendo. Tal vez seis meses no basten para ver resultados tangibles, pero cuando todo esté en marcha, desbloqueará nuevos casos de uso que hoy no son posibles en Solana”, concluyó.
Con la actualización en el horizonte, Solana busca afianzar su posición competitiva frente a redes emergentes como Hyperliquid, y atraer más actividad económica al ecosistema, reforzando su papel como una de las principales infraestructuras de capital en la Web3.



