La firma Strategy, liderada por Michael Saylor, ha adquirido 10.100 BTC por un valor de 1.000 millones de dólares en medio de la creciente presión geopolítica generada por el conflicto entre Israel e Irán. Esta última compra se realizó a un precio promedio de $104.080 por bitcoin, justo después de la caída del mercado que llevó al BTC a mínimos de $103.639 tras el ataque israelí a instalaciones nucleares iraníes.
Acumulación estratégica y expansión bursátil
Esta es la segunda compra de Bitcoin por parte de Strategy en lo que va de junio, lo que eleva sus tenencias totales a 592.100 BTC, adquiridos por aproximadamente 41.800 millones de dólares a un precio promedio de $70.666 por unidad.
El anuncio se produce pocos días después del debut bursátil de su nuevo instrumento financiero: STRD, una acción preferente perpetua respaldada por Bitcoin que comenzó a cotizar en el Nasdaq el pasado miércoles. Con STRD, Strategy busca recaudar 250 millones de dólares mediante la emisión de 2,5 millones de acciones a $100 cada una, fondos que serán destinados a seguir comprando BTC.
Rendimiento y objetivos para 2025
Con esta operación, la empresa incrementó su rendimiento acumulado del año (BTC yield YTD) a 19,1%, superando el 17,1% alcanzado tras su compra anterior de 1.045 BTC el 9 de junio. En lo que va de trimestre, el rendimiento acumulado es de 7,4%, acercándose a su nueva meta del 25% para finales de 2025.
Strategy había fijado inicialmente un objetivo del 15%, pero lo elevó el 1 de mayo tras el repunte del mercado.
Saylor felicita a Metaplanet y responde a las críticas
En redes sociales, Saylor también aprovechó para felicitar a la empresa japonesa Metaplanet por alcanzar las 10.000 BTC en reservas, reafirmando su visión de Bitcoin como activo estratégico para tesorerías corporativas.
Sin embargo, voces del sector como Matthew Sigel, director de investigación de activos digitales de VanEck, advirtieron sobre los riesgos de la adopción empresarial de Bitcoin. Según explicó, si el precio de las acciones se mantiene cercano al valor neto de los activos (NAV), la emisión continua de acciones podría diluir el valor en lugar de generarlo. Standard Chartered también ha expresado preocupaciones similares ante la creciente exposición corporativa al BTC en contextos de alta volatilidad.



