La nueva batería de gravámenes entrará en vigor el 1 de octubre e incluye también camiones pesados y muebles de cocina
Un golpe directo a la industria farmacéutica global
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una nueva serie de aranceles que entrarán en vigor el 1 de octubre de 2025, destacando uno en particular: un 100% a los medicamentos patentados de empresas que no tengan una planta de producción en el país o que no hayan iniciado ya su construcción.
Trump lanzó el anuncio desde su red social Truth Social, aclarando que el concepto “en construcción” incluye tanto inicio de obras como avances en curso. En consecuencia, las farmacéuticas que puedan demostrar inversiones activas en EE.UU. quedarán exentas.
Gigantes del sector como Merck, AstraZeneca y Johnson & Johnson ya habían anunciado miles de millones en planes de inversión desde que Trump tomó posesión, pero no todas han iniciado sus obras.
El caso más llamativo afecta a Novo Nordisk, cuyo popular medicamento para la diabetes y la pérdida de peso (Ozempic y Wegovy) se produce en Dinamarca, y a Eli Lilly, cuyo rival Mounjaro se fabrica en parte en Irlanda. Ambas compañías enfrentan un fuerte impacto si no aceleran la localización de su producción.
Aumentan los costes de importación y la presión sobre precios
La medida podría duplicar de inmediato los costes de importación de varios de los medicamentos más vendidos en EE.UU. Novo Nordisk ya construye una planta de 130.000 m² en Carolina del Norte, mientras que Eli Lilly anunció cuatro fábricas adicionales este año.
Trump ha intensificado la presión sobre el sector para que reduzca precios y garantice lanzamientos accesibles en el mercado estadounidense. En agosto envió cartas a 17 de las mayores farmacéuticas exigiendo precios más bajos para Medicaid y condiciones equiparables a las del extranjero.
Impacto internacional y tensiones comerciales
Los países más afectados por la medida serán Singapur y Suiza, grandes exportadores de medicamentos patentados a EE.UU., junto con el Reino Unido, que ya ha abierto conversaciones con Washington para mitigar el impacto de los nuevos gravámenes.
El gobierno estadounidense justifica la medida apelando a la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial, que permite imponer aranceles sin aprobación del Congreso si se considera que las importaciones amenazan la seguridad nacional.
Nuevos aranceles: camiones y muebles
La ofensiva comercial no se limita al sector farmacéutico. Trump también anunció:
- 25% a camiones pesados importados, con el argumento de proteger a fabricantes como Peterbilt, Kenworth y Freightliner.
- 50% a muebles de cocina y tocadores de baño.
- 30% a muebles tapizados.
El presidente adelantó que no será la última batería de medidas, apuntando a sectores estratégicos como semiconductores, minerales esenciales, robótica y maquinaria industrial, lo que podría escalar aún más las tensiones comerciales globales.



