Donald Trump ha vuelto a fijar un plazo de dos semanas para tomar una decisión comercial crucial. Esta vez, anunció que enviará un ultimátum por carta a múltiples socios comerciales, detallando sus condiciones y advirtiendo que aplicará aranceles unilaterales si no se aceptan. La medida llega tras más de 60 días sin concretar ningún acuerdo de los 90 prometidos.
Sin avances sustanciales tras 90 días de negociaciones
Desde que prometió 90 acuerdos en 90 días, el gobierno de Trump no ha firmado ninguno de forma definitiva. Solo ha cerrado una declaración no vinculante con Reino Unido y una tregua con China, que implica revertir medidas punitivas previas.
Durante su asistencia al estreno de Los Miserables en el Kennedy Center, Trump aseguró que no será necesario extender el plazo, pues ya tiene claro lo que exigirá.
“Vamos a enviar cartas diciendo: este es el acuerdo, lo tomas o lo dejas. No tienes que comprar en EE. UU. si no quieres, pero esas serán las condiciones.”
China y Europa bajo presión
Aunque Trump afirmó que ya alcanzó un “gran acuerdo” con China, los detalles no se han hecho públicos. Según fuentes, el pacto reiteraría lo negociado en Ginebra: una retirada parcial de represalias mutuas y una postura más flexible de EE. UU. respecto al veto de estudiantes chinos y ciertos suministros estratégicos como microprocesadores y tierras raras.
En el caso de la Unión Europea, el presidente ya envió una carta que, aunque no fue percibida como ultimátum, se enmarca en esta nueva estrategia directa.
Arancel universal y amenazas previas
El pasado 2 de abril, Trump anunció un arancel mínimo universal del 10 % para todas las importaciones, con tasas más altas para países con alto déficit comercial. La lista incluía:
- China (34%)
- Japón (24%)
- Vietnam (46%)
- India (26%)
- Unión Europea (20%)
- Corea del Sur (25%)
- Tailandia (36%)
- Taiwán (32%)
Un día después, rebajó todos los aranceles al 10 % por 90 días tras el temor en los mercados y el desplome del mercado de bonos.
“Dos semanas”, el mantra de Trump
Trump ha usado reiteradamente la expresión “en dos semanas” como recurso discursivo ambiguo. Lo ha aplicado a temas tan diversos como Ucrania, acuerdos comerciales o decisiones regulatorias, sin que muchas veces se materialicen resultados.
Incertidumbre económica y resistencia empresarial
La inestabilidad comercial de Trump ha generado confusión en empresas y mercados. Expertos como David Olave (Sandler, Travis & Rosenberg) advierten que las reglas cambian con frecuencia, aunque algunas compañías han sabido adaptarse.
Para Sarah Trister (FGS Global), la estrategia se mantendrá mientras la base electoral del presidente continúe respaldándolo, lo que añade incertidumbre sobre la dirección de la política comercial en los próximos meses.



