A lo largo de 2025, Donald Trump anunció aranceles agresivos y promesas comerciales que sacudieron los mercados, pero varias de sus amenazas más sonadas siguen sin aplicarse al cierre del año.
Aranceles como herramienta de presión
El presidente Donald Trump volvió a recurrir en 2025 a su estrategia habitual: anunciar aranceles extremos para presionar a gobiernos extranjeros, forzar renegociaciones comerciales o enviar mensajes políticos. Aunque muchas medidas sí entraron en vigor —especialmente contra China y en sectores como el acero y el aluminio—, otras quedaron en el aire.
El “External Revenue Service”, aún inexistente
Trump prometió la creación de un External Revenue Service, un organismo destinado a gestionar los ingresos procedentes de aranceles. Sin embargo, a finales de diciembre la entidad no existe, pese a reiteradas declaraciones de la administración asegurando que se pondría en marcha durante sus primeros meses de mandato.
El arancel del 200% al alcohol europeo
Una de las amenazas más llamativas fue un arancel del 200% al vino, champán y licores europeos. La medida nunca se aplicó. Aunque la Unión Europea había planteado represalias sobre el whisky estadounidense, estas se aplazaron y el acuerdo comercial alcanzado en verano fijó un arancel general del 15% para la mayoría de importaciones europeas, excluyendo los destilados.
El 100% a películas extranjeras, sin definir
Trump también habló de imponer un arancel del 100% a las películas producidas fuera de Estados Unidos. A día de hoy, no existe ninguna medida en vigor ni claridad sobre cómo se gravaría una producción cinematográfica internacional, y la Casa Blanca reconoció que no se había tomado una decisión final.
Aranceles farmacéuticos que no llegaron
Otra promesa fue un arancel del 100% a los medicamentos importados. El decreto nunca se firmó. Aunque Trump dejó la puerta abierta a introducir tarifas “pequeñas” que podrían escalar en el futuro, por ahora los acuerdos bilaterales prevalecen, como el caso del Reino Unido, que obtuvo un 0% temporal para sus exportaciones farmacéuticas.
Chips y dividendos arancelarios, en el limbo
El anuncio de un arancel del 100% a los chips extranjeros tampoco se materializó, sin calendario ni detalles concretos. Tampoco avanzó la propuesta de un “dividendo arancelario” de 2.000 dólares para los estadounidenses. Expertos fiscales cuestionaron su viabilidad y desde el Tesoro se sugirió que podría traducirse en recortes fiscales, no en cheques directos.
Conclusión
El balance de 2025 muestra un patrón claro: Trump utilizó amenazas arancelarias máximas como instrumento político y negociador, pero varias de las más espectaculares nunca se implementaron. Aun así, el constante anuncio de medidas mantuvo a empresas, consumidores y mercados globales en un clima de incertidumbre comercial.



