La salida de Musk de la comisión DOGE marca un giro simbólico en su relación con la administración Trump, pero ambos insisten en mantener una colaboración futura.
Fin oficial, pero no definitivo
El presidente Donald Trump anunció la salida de Elon Musk como jefe de la comisión de eficiencia gubernamental DOGE. El anuncio se realizó durante una rueda de prensa en el Despacho Oval, donde Trump destacó los aportes de Musk en la reducción del gasto público, aunque reconoció que los resultados no alcanzaron las metas propuestas.
DOGE, según Trump, se convirtió en el símbolo de los recortes presupuestarios, enfrentando resistencias internas y externas.
Una relación compleja bajo los focos
Durante el evento, Musk afirmó que deseaba seguir siendo “amigo y asesor” del mandatario, pero evitó comentar directamente sobre recientes acusaciones mediáticas que lo vinculan con el uso de sustancias psicotrópicas. Luciendo un moretón visible, que atribuyó a un accidente doméstico, el empresario se mostró prudente respecto a las políticas presupuestarias que había criticado días antes.
Trump, por su parte, calificó como “difamaciones y mentiras” los reportes publicados por The New York Times, defendiendo a Musk frente a los ataques mediáticos.
DOGE: entre recortes y controversias
Durante la gestión de Musk, DOGE impulsó el cierre de agencias federales, la reducción de ayudas internacionales y el despido de miles de funcionarios. Aunque Musk prometió un ahorro de un billón de dólares, estimaciones independientes sitúan los ahorros en apenas 12.000 millones.
Trump entregó simbólicamente a Musk una llave dorada como muestra de agradecimiento y afirmó que “realmente no se va”. La comisión DOGE fue calificada por Trump como “su bebé”, sugiriendo que Musk seguiría participando de manera informal.
Impacto internacional y perspectivas futuras
Más allá de EE. UU., las posturas políticas de Musk han generado polémica en Europa, especialmente por su respaldo a sectores de derecha. Su estilo de liderazgo en DOGE ha sido criticado por falta de transparencia y enfoque autoritario.
Pese a su salida formal, Musk manifestó su voluntad de seguir combatiendo el despilfarro público y colaborar con la agenda de Trump en los próximos años.



