El Gobierno de EE. UU. ve en el mercado energético bien abastecido una ventaja estratégica ante las tensiones en Oriente Medio
Un mercado de petróleo bien abastecido
El secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, afirmó que el actual exceso de oferta global de petróleo reduce el riesgo de fuertes subidas de precios, incluso en un contexto de crecientes tensiones con Irán. Según Wright, esta situación otorga al presidente Donald Trump un mayor margen de maniobra en sus decisiones geopolíticas.
Precios bajos como herramienta de presión
Wright explicó que, con un mercado bien suministrado, Washington puede actuar sin el temor inmediato a un shock energético. Los precios del crudo estadounidense cerraron en torno a $63,5 por barril, tras haber caído un 20% en 2025, aunque acumulan una subida superior al 10% en lo que va de 2026.
Tensiones con Irán y conversaciones diplomáticas
Las declaraciones llegan mientras EE. UU. incrementa su presión militar y diplomática sobre Irán. Ambos países mantuvieron conversaciones sobre el programa nuclear iraní en Omán, que Teherán calificó como un “buen comienzo”. Irán, miembro de OPEC, produce más de 3 millones de barriles diarios, lo que convierte cualquier escalada en un foco de atención para los mercados.
Venezuela como factor estabilizador
Wright también destacó el papel de Venezuela, cuya producción podría aumentar en varios cientos de miles de barriles diarios este año tras el control estadounidense de sus exportaciones petroleras. Según el secretario, este crecimiento podría representar una parte significativa del aumento de la demanda global y actuar como estabilizador adicional del mercado energético.
Conclusión
Con una oferta global sólida, EE. UU. considera que los bajos precios del petróleo refuerzan su posición estratégica frente a Irán. La combinación de mayor producción, expectativas de superávit y diversificación de suministros reduce el impacto energético de un posible conflicto y amplía el margen político de Washington.



