En medio de la escalada bélica más grave desde la Segunda Guerra Mundial, el presidente Trump reanuda el diálogo con Vladimir Putin y considera incluir a Rusia en las negociaciones nucleares con Irán.
Una llamada tensa pero reveladora entre Trump y Putin
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, conversó este miércoles durante una hora y cuarto con su homólogo ruso, Vladimir Putin. La llamada, la segunda en menos de dos semanas, giró en torno al reciente ataque ucraniano contra la flota aérea rusa y al creciente deterioro del puente de Crimea. Trump no solo no condenó directamente la respuesta rusa, sino que incluso pareció comprenderla.
“El presidente Putin afirmó, con mucha firmeza, que tendrá que responder al reciente ataque a los aeródromos”, escribió Trump en sus redes.
En sus declaraciones, el presidente estadounidense también deslizó que la opción de involucrar a Moscú en las conversaciones nucleares con Irán está sobre la mesa, lo cual supondría un giro radical en la política exterior estadounidense.
La Casa Blanca se abre a un nuevo rol de Rusia
Según fuentes del Kremlin, la administración Trump habría solicitado que Rusia se sume a las negociaciones nucleares con Teherán, tradicionalmente gestionadas de forma bilateral. El enviado especial Steve Witkoff ya se encuentra en Moscú para tratar tanto el conflicto en Ucrania como los próximos pasos diplomáticos.
La respuesta del diplomático ruso Yuri Ushakov fue clara: la Casa Blanca está buscando vías para involucrar a Moscú en iniciativas multilaterales que antes eran impensables.
La posición de Trump: entre la comprensión y la ambigüedad
Si bien en el pasado Trump llegó a calificar a Putin de “loco” por sus acciones en Ucrania, su tono actual ha cambiado. En el mensaje más reciente, borrado posteriormente de sus redes sociales, el presidente no hizo ninguna crítica explícita a Moscú, y expresó incluso cierta “comprensión” hacia la necesidad rusa de represalias.
Por el contrario, Trump reiteró su visión de que Kiev no tiene opciones reales de victoria y cuestionó la utilidad del apoyo occidental. Su entorno ha manifestado públicamente que EE.UU. debería haber armado a Rusia para acabar antes con el conflicto.
Ucrania sorprende con ataques, pero no impresiona a Trump
A pesar del éxito de los drones ucranianos en atacar infraestructuras clave rusas, Trump no ha mostrado entusiasmo por la resistencia de Kiev. Según fuentes cercanas, sigue creyendo que Ucrania no tiene cartas ganadoras, y que el conflicto solo se resolverá mediante acuerdos liderados por potencias como Rusia y EE.UU.
Mientras tanto, líderes europeos, como el presidente de Finlandia, continúan pidiendo sanciones más duras a Moscú y agradeciendo el apoyo de senadores estadounidenses en su gira europea.



