El presidente califica la medida canadiense como un “ataque directo” y anuncia aranceles inminentes
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado la ruptura inmediata de las negociaciones comerciales con Canadá, tras conocer la decisión del gobierno canadiense de aplicar un impuesto del 3% a los servicios digitales ofrecidos por grandes tecnológicas estadounidenses como Meta.
Desde su red social Truth Social, Trump calificó la medida como un “ataque directo y flagrante” contra Estados Unidos, y comparó la política canadiense con la aplicada por la Unión Europea en el marco de sus propias disputas fiscales con Washington.
“En vista de este impuesto tan abusivo, por la presente damos por terminadas todas las negociaciones comerciales con Canadá, con efecto inmediato”, afirmó Trump.
El mandatario también adelantó que Estados Unidos comunicará en los próximos siete días los nuevos aranceles que Canadá deberá pagar para mantener relaciones comerciales con su país.
Canadá mantiene su postura: el impuesto digital sigue en vigor
El ministro de Finanzas canadiense, François-Philippe Champagne, defendió recientemente el mantenimiento del impuesto digital, que afectará a ingresos obtenidos por empresas tecnológicas extranjeras desde 2022. El gravamen se aplicará de forma retroactiva a compañías con ingresos superiores a 20 millones de dólares en servicios digitales dirigidos a residentes canadienses.
El primer pago está previsto para el 30 de junio de 2025 y ha sido un punto central en las conversaciones comerciales que mantenían ambos países tras los aranceles impuestos previamente por Washington.
Contexto internacional: presión sobre el G7 y la OCDE
La ruptura de las negociaciones se produce pocos días después de que el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, anunciara un acuerdo con el G7 para evitar que las multinacionales estadounidenses paguen un impuesto mínimo global del 15% en los países donde operan, en línea con el marco del Acuerdo Fiscal Global de la OCDE.
Trump también aprovechó la ocasión para criticar el comportamiento de otros aliados y advirtió que España “terminará entrando” en el compromiso de la OTAN de aportar el 5% del PIB en defensa, una exigencia que su administración ha vuelto a impulsar en las cumbres recientes.
La tensión con Canadá añade un nuevo frente a la política comercial de la administración Trump, que ha retomado la línea dura iniciada en su primer mandato y que parece estar marcando el tono de la nueva etapa geopolítica de su presidencia.



