El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha insinuado que podría designar al actual secretario del Tesoro, Scott Bessent, como nuevo presidente de la Reserva Federal (Fed), según informó el Financial Times. La decisión llegaría antes de Navidad, reemplazando al actual titular Jerome Powell, cuyo mandato expira en 2026.
Un cambio clave en la política monetaria estadounidense
Scott Bessent, gestor de fondos y uno de los asesores económicos más cercanos al presidente Trump, se ha consolidado como figura central en la estrategia financiera de la Casa Blanca. Según fuentes citadas por el FT, Trump considera que Bessent representa una visión más procrecimiento y un mayor alineamiento con su agenda económica, centrada en reducir tipos de interés y fortalecer el dólar digital.
Durante un encuentro con periodistas a bordo del Air Force One, Trump señaló que la Reserva Federal “necesita liderazgo renovado y políticas que respalden el crecimiento y la competitividad estadounidense”. Su declaración fue interpretada por los mercados como la señal más directa hasta ahora de su intención de reemplazar a Powell.
Bessent: perfil del candidato
Antes de asumir la Secretaría del Tesoro, Bessent fue fundador de Key Square Group y trabajó como director de inversiones en Soros Fund Management, lo que le otorga una reputación de experto en macroeconomía y mercados globales.
Su posible llegada a la Fed podría marcar un giro estructural hacia políticas más expansivas, combinando estímulos fiscales con una estrategia monetaria más favorable a la inversión y al crecimiento del crédito.
Reacción de los mercados y del sector financiero
La noticia provocó movimientos mixtos en los mercados financieros. El índice del dólar (DXY) repuntó ligeramente, mientras que los rendimientos de los bonos del Tesoro bajaron, reflejando expectativas de una Fed más flexible.
Los analistas de J.P. Morgan y Bloomberg Economics coinciden en que una eventual presidencia de Bessent acentuaría la coordinación entre la Reserva Federal y el Tesoro, reduciendo la independencia del banco central pero acelerando la transición hacia un modelo financiero más intervencionista y promercado.
Conclusión
El posible nombramiento de Scott Bessent como presidente de la Fed marcaría el inicio de una nueva era monetaria en Estados Unidos, caracterizada por una política de tipos bajos, expansión del crédito y digitalización financiera.
Si Trump concreta la designación antes de fin de año, el movimiento podría redefinir el rumbo de la economía global y la relación entre la Casa Blanca y la Reserva Federal, con implicaciones directas sobre el dólar, los bonos y el mercado cripto.



