La IA, la computación cuántica y la infraestructura tecnológica dominan la agenda en la segunda visita oficial de Trump a Londres.
Una cena de Estado con los gigantes tecnológicos
El miércoles, durante su segunda visita de Estado al Reino Unido, el presidente Donald Trump reunió a algunos de los nombres más influyentes de la industria tecnológica en un banquete oficial.
En la lista de invitados figuraban:
- Tim Cook, CEO de Apple
- Jensen Huang, CEO de NVIDIA
- Sam Altman, CEO de OpenAI
- Satya Nadella, CEO de Microsoft
- Ruth Porat, presidenta de Alphabet y Google
- Marc Benioff, CEO de Salesforce
- David Sacks, venture capitalist y actual “AI & Crypto Czar” de la Casa Blanca
A diferencia de anteriores banquetes con presencia de estrellas de Hollywood, esta vez el foco estuvo en los líderes tecnológicos, reflejando el papel central que juegan en la estrategia económica y geopolítica de la administración Trump.
El Tech Prosperity Deal: IA, nuclear y cuántica
El jueves, tras el banquete, EE. UU. y Reino Unido firmaron el “Tech Prosperity Deal”, un acuerdo estratégico para el desarrollo conjunto en tres áreas clave:
- Energía nuclear
- Inteligencia artificial
- Tecnologías cuánticas
Las grandes tecnológicas acompañaron el pacto con inversiones récord en Reino Unido:
- Google, Microsoft, vy OpenAI construirán centros de datos.
- CoreWeave y Salesforce anunciaron planes de inversión multibillonarios.
- En total, las firmas estadounidenses comprometieron £31.000 millones ($42.000 millones) para impulsar la infraestructura de IA británica.
Trump y la tecnología: aliados y tensiones
La administración Trump ha estrechado lazos con Silicon Valley, aunque no sin fricciones:
- El presidente ha criticado a Tim Cook por la dependencia de Apple en cadenas de suministro extranjeras.
- Ha firmado una orden ejecutiva sobre IA “anti-work” para limitar el reemplazo masivo de empleo humano.
- Ha instruido al fiscal general a investigar a empresas con programas DEI financiados con dinero federal, considerándolos “ilegales”.
En septiembre, Trump ya había organizado una cena tecnológica en Silicon Valley con 33 líderes del sector, consolidando el vínculo entre la Casa Blanca y los gigantes de la IA y el cloud.



