El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, parte este miércoles rumbo a Corea del Sur, donde se espera que mantenga un encuentro decisivo con el presidente chino Xi Jinping para intentar sellar una tregua en la guerra comercial que ha sacudido los mercados globales y tensado las cadenas de suministro internacionales.
Un viaje estratégico en plena tensión comercial
La visita de Trump a Corea del Sur representa la tercera escala de su gira por Asia, tras participar en una cumbre regional en Malasia y mantener reuniones bilaterales en Japón, donde la primera ministra Sanae Takaichi lo calificó como un “pacificador global”.
Sin embargo, el foco internacional estará puesto en el jueves, cuando Trump y Xi se reúnan por primera vez en seis años en el marco del foro APEC en Gyeongju, Corea del Sur.
Ambos países han confirmado que existe un “marco de acuerdo” preliminar, pero los detalles finales dependen de esta cumbre.
Según el analista William Yang del International Crisis Group, “Estados Unidos busca cerrar cualquier acuerdo que Trump pueda presentar como una victoria política”, mientras que China prioriza “construir confianza mutua y estabilizar las relaciones comerciales a largo plazo”.
Acuerdos bilaterales y tensiones con Seúl
Antes de la cumbre con Xi, Trump se reunirá con el presidente surcoreano Lee Jae Myung en su segunda reunión en dos meses.
El diálogo con Seúl se centrará en los aranceles bilaterales, tras un pacto anunciado en julio que reducía los impuestos a las importaciones surcoreanas al 15%, a cambio de una inversión de 350.000 millones de dólares por parte de Corea del Sur.
No obstante, los aranceles automotrices y la estructura del acuerdo de inversión siguen siendo puntos de fricción.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, reconoció que aún “hay muchos detalles por resolver”, aunque Trump negó cualquier tipo de estancamiento en las negociaciones.
Posible reencuentro con Kim Jong Un
En medio de esta intensa agenda diplomática, Trump también invitó al líder norcoreano Kim Jong Un a reunirse durante su visita a la península, lo que reaviva la posibilidad de un encuentro histórico tras el celebrado en la Zona Desmilitarizada (DMZ) en 2019.
Aunque Pyongyang aún no ha respondido oficialmente, Trump afirmó que estaría dispuesto a discutir sanciones y destacó su “buena relación personal” con Kim.
Sin embargo, analistas como Hong Min del Korea Institute for National Unification advierten que el actual líder norcoreano es “más fuerte y menos aislado”, tras recibir apoyo militar de Rusia y enviar tropas a Ucrania.
“Un gesto simbólico o una foto sorpresa son posibles”, afirma Hong, “pero una negociación concreta sobre desnuclearización es poco probable”.
Conclusión
El viaje de Trump a Corea del Sur podría definir el curso de la guerra comercial entre EE. UU. y China y marcar un nuevo capítulo en las relaciones con Corea del Norte.
Con los mercados atentos y las potencias asiáticas expectantes, el encuentro con Xi Jinping podría convertirse en el momento más determinante de su actual mandato.



