La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó este lunes que el presidente Donald Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, probablemente mantendrán una conversación esta semana. El anuncio llega pocos días después de que Trump acusara a China de violar un reciente acuerdo arancelario, lo que reaviva la tensión entre las dos potencias.
Un llamado clave tras el acuerdo de Ginebra
La posibilidad de diálogo surge tras la tregua comercial firmada en Ginebra, que estableció una reducción temporal de aranceles durante 90 días. Sin embargo, según el secretario del Tesoro, Scott Bessent, los avances desde entonces han sido limitados y temas clave como minerales estratégicos y modelo económico estructural de China no se han resuelto.
Trump ya había adelantado el viernes que esperaba comunicarse con Xi pronto, pero el gobierno chino ha señalado que no ha habido contacto reciente entre ambos líderes.
Conflictos legales y presión judicial en EE.UU.
En paralelo, el entorno jurídico estadounidense añade complejidad:
- Un tribunal de comercio dictaminó que Trump excedió sus poderes al imponer aranceles a productos chinos.
- Sin embargo, una corte federal de apelaciones suspendió esa decisión, permitiendo que los aranceles se mantengan de forma temporal.
Las partes tienen plazo hasta el 5 y 9 de junio para responder ante la corte, fechas que coinciden con la ventana probable para la llamada entre ambos mandatarios.
Un nuevo capítulo en la guerra arancelaria
Aunque la tregua de Ginebra alivió momentáneamente los mercados, los problemas estructurales del comercio bilateral —como el rol del Estado en la economía china y las barreras no arancelarias— siguen sin resolverse. La próxima conversación entre Trump y Xi podría definir si se avanza hacia un nuevo marco de entendimiento o si se reactiva el conflicto.
Conclusión
La llamada entre Trump y Xi no solo es un intento diplomático, sino una prueba de fuego para la estabilidad económica global. Con mercados atentos, aranceles vigentes y fricciones judiciales en EE.UU., el margen de maniobra para ambas potencias es cada vez más reducido.



