La segunda fase de “Operation Destabilise” destapa redes rusas en 28 ciudades británicas, incauta millones en efectivo y criptomonedas y conecta a los grupos con bancos extranjeros y evasión de sanciones.
La mayor operación británica contra la evasión rusa avanza con fuerza
La National Crime Agency (NCA) del Reino Unido anunció que Operation Destabilise ha entrado en su segunda fase, elevando a 128 los detenidos y superando los 32,6 millones de dólares incautados entre efectivo y criptomonedas.
La operación, iniciada en 2024, se centra en desmantelar redes de lavado vinculadas a Rusia, usadas para financiar crimen organizado y —en algunos casos— equipamiento militar para la guerra en Ucrania.
Redes rusas operaban en 28 ciudades del Reino Unido
El informe revela que las redes Smart y TGR, que operan juntas, utilizaban 28 localidades británicas como nodos para recoger dinero procedente de drogas, armas o trata de personas.
Los “couriers” convertían el efectivo en cripto, ocultando su trazabilidad y enviándolo a estructuras vinculadas a individuos rusos sancionados.
Un banco en Kirguistán, pieza clave del entramado
Uno de los hallazgos más llamativos es la conexión entre el líder de TGR, George Rossi, y la firma sancionada Altair Holding SA, que en 2024 adquirió el 75% del banco Keremet en Kirguistán.
Investigaciones muestran que Keremet facilitó pagos internacionales para Promsvyazbank, banco estatal ruso que financia a proveedores militares y que está detrás de A7A5, una stablecoin en rublos con más de 40.000 millones en volumen utilizada para evadir sanciones.
Impacto real: redes rusas ahora evitan Londres
La NCA asegura que las organizaciones rusas muestran “reservas” para operar en Londres debido a la presión policial. Además, su acceso a servicios bancarios europeos se ha reducido drásticamente.
Sin embargo, expertos advierten que medir la caída real del lavado en Reino Unido es difícil por la falta de datos públicos de inteligencia.
Caen plataformas y OTC rusos tras las sanciones
Según TRM Labs, tras la intervención coordinada entre NCA, OFAC y socios internacionales, plataformas OTC vinculadas a Rusia como NetEx24, Bitpapa y Cryptex vieron caer sus influjos más del 80% en tres meses.
Otras, como Garantex, intentaron reaparecer bajo nuevos nombres (como “Grinex”), mostrando cómo estas redes mutan para seguir operando.
Una red global difícil de erradicar
Expertos coinciden: aunque Londres es ahora un entorno más hostil, el lavado ruso no desaparece, sino que se redistribuye hacia otros países con menor supervisión.
Smart, TGR y otras redes similares operan en Europa, Oriente Medio, Asia Central y el Sudeste Asiático, empleando una mezcla de cash couriers, OTCs cripto, procesadores opacos de pagos y empresas pantalla.
Conclusión
Operation Destabilise ha asestado un golpe significativo a las operaciones rusas en suelo británico, reduciendo su actividad visible y dificultando su acceso a la banca europea. Sin embargo, el problema sigue vivo: la maquinaria de lavado rusa es global, adaptable y extremadamente resiliente. El éxito final dependerá de una cooperación internacional continua y de la capacidad de anticiparse a nuevas rutas y tecnologías.



