El cofundador de Ethereum advierte que los sistemas de identidad digital única pueden erosionar la seudonimidad y sugiere un modelo pluralista que combine múltiples emisores para salvaguardar la privacidad y garantizar el acceso justo.
El riesgo de las IDs digitales únicas: adiós a la seudonimidad
En su último post en el blog, Vitalik Buterin analiza cómo incluso los sistemas de identidad envueltos en pruebas de conocimiento cero (ZK) —como World ID o proyectos en Taiwán y la UE— pueden comprometer la privacidad si imponen una única identidad por persona.
Buterin destaca que la seudonimidad requiere la posibilidad de operar con múltiples cuentas. Obligar a todo usuario a tener una única identidad rastreable abriría la puerta a la vigilancia estatal o empresarial, debilitando la libertad individual en la web3.
Identidad pluralista: un enfoque flexible y resiliente
Para resolver estos riesgos, Buterin propone la idea de “identidades pluralistas”: sistemas donde ninguna autoridad tenga control absoluto sobre la emisión de IDs. Esta pluralidad puede basarse en verificaciones sociales (como Circles) o en un ecosistema de múltiples proveedores —gobiernos, redes sociales y plataformas privadas— para evitar la concentración de poder.
El propio Vitalik remarca que esta flexibilidad es clave para poblaciones sin acceso a documentos tradicionales, como refugiados o personas apátridas, y que un sistema pluralista equilibra privacidad, inclusión y resistencia a abusos.
El desafío: equilibrar seguridad y resistencia a abusos
Buterin advierte que los esquemas de identidad basados solo en “pruebas de riqueza” excluyen a quienes no pueden pagar y concentran poder entre los más ricos. La clave sería combinar mecanismos “uno por persona” con redes de verificación social para fomentar una identidad digital global y diversa, sin convertirla en una única puerta de acceso.



