Aunque varios analistas sugieren que XRP podría repetir un repunte similar al de 2017, cuando se disparó más de 11,900 %, los datos actuales muestran que las condiciones del mercado son distintas y que la confianza de los holders a largo plazo es mucho menor.
Entre la esperanza y la duda
Gráficas recientes comparan la consolidación actual de XRP con la gran figura triangular de 2017 que precedió al rally histórico, lo que lleva a algunos comentaristas a proyectar un precio objetivo de $20 por token.
Sin embargo, el indicador Net Unrealized Profit/Loss (NUPL) de holders a largo plazo refleja un escenario diferente:
- En 2017, los inversores se mantuvieron en zona de Euforia–Codicia durante todo el rally, mostrando plena convicción.
- En 2025, pese al avance reciente, el NUPL ya retrocedió a la fase de Creencia–Negación, lo que indica dudas sobre la sostenibilidad de la subida.
La situación se asemeja más al mercado de 2021, cuando el entusiasmo cedió paso a la incertidumbre poco antes de un enfriamiento.
XRP frente a Bitcoin: la debilidad persiste
Durante el rally de 2017, XRP no solo se apreció frente al dólar, sino también contra Bitcoin, con un salto del 3,700 % en su par XRP/BTC.
En contraste, en 2025 el par apenas logró recuperar hasta 0.000025 BTC desde mínimos de 2024, permaneciendo un 90 % por debajo de su máximo histórico. Además, enfrenta resistencia en una zona de distribución que ya frenó avances entre 2019 y 2022.
Competencia más feroz que en 2017
En el ciclo anterior, XRP destacaba como uno de los pocos grandes proyectos enfocados en pagos transfronterizos. Hoy debe competir con un ecosistema mucho más diverso y consolidado:
- Ethereum (ETH), con su infraestructura DeFi y de tokenización.
- Solana (SOL) y Sui (SUI), que ofrecen escalabilidad y bajas comisiones.
- Stablecoins, que dominan crecientemente el espacio de liquidaciones globales.
Conclusión
Si bien los patrones gráficos invitan a soñar con un nuevo rally parabólico, los datos de sentimiento y el contexto competitivo hacen que apostar por un escenario 2017-style resulte mucho más arriesgado en 2025.



