Irán ha lanzado una masiva ofensiva con misiles balísticos sobre Israel este viernes por la noche, en represalia por los ataques aéreos lanzados por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) contra instalaciones nucleares iraníes en Teherán, Isfahán y Fordow. La Guardia Revolucionaria iraní confirmó la operación militar, bautizada como “Operación Verdadera III”, calificándola de “respuesta aplastante y precisa” contra infraestructuras clave israelíes.
Impactos en Jerusalén y Tel Aviv
Según fuentes militares israelíes, Irán lanzó más de 100 misiles, algunos de los cuales impactaron directamente en el centro de Tel Aviv y otras zonas como Ramat Gan y Gush Dan. Hasta el momento se reportan 41 heridos, incluyendo dos personas en estado grave.
Uno de los proyectiles cayó a escasos metros del Ministerio de Defensa israelí, mientras las alarmas antiaéreas se activaban también en Haifa, los Altos del Golán y sectores del norte del país.
Escalada militar y reacción internacional
Israel respondió rápidamente con una nueva oleada de bombardeos sobre Irán, lo que eleva el riesgo de una escalada regional de gran envergadura. La Casa Blanca confirmó que EE. UU. brindó apoyo militar a Israel para interceptar misiles, mientras Rusia y Francia adoptaron posturas distintas.
- Vladimir Putin condenó el ataque israelí y llamó al diálogo diplomático.
- Emmanuel Macron expresó apoyo a la defensa de Israel pero descartó una intervención directa.
Por su parte, el líder supremo iraní, Ali Jamenei, prometió que “Israel no saldrá indemne” y declaró que no aceptarán “llamados a la moderación”. El ministro de Exteriores, Abás Araqchí, afirmó que la respuesta de Irán se mantendrá firme según la Carta de la ONU.
Riesgo nuclear: el OIEA confirma contaminación
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha confirmado la existencia de contaminación radiológica y química en la planta nuclear de Natanz, uno de los objetivos atacados por Israel. Según su director, Rafael Grossi, la situación es controlable, pero pidió acceso urgente a las instalaciones y recordó que “las plantas nucleares nunca deberían ser atacadas”.
Se reportan también daños limitados en las instalaciones de Isfahán y Fordow, mientras crece la preocupación por posibles consecuencias medioambientales y humanitarias.



