BMO, CIBC, National Bank of Canada, RBC, Scotiabank y TD Bank exploran una infraestructura compartida para mover depósitos en dólares canadienses mediante tecnología de tokenización. La primera fase estará centrada en transferencias entre las entidades participantes, con el objetivo posterior de conectar este dinero bancario digital con otros ecosistemas de activos tokenizados.
Los “Big Six” de Canadá se unen alrededor de la tokenización
La tokenización del dinero bancario da un nuevo paso en Canadá.
Los seis mayores bancos del país han puesto en marcha una iniciativa conjunta para explorar un sistema compartido de depósitos tokenizados denominados en dólares canadienses.
Participan Bank of Montreal (BMO), Canadian Imperial Bank of Commerce (CIBC), National Bank of Canada, Royal Bank of Canada (RBC), Scotiabank y TD Bank Group.
El grupo, conocido como los “Big Six”, concentra una parte fundamental de la actividad bancaria canadiense.
La iniciativa fue anunciada este martes por TD Bank y contempla la posibilidad de incorporar posteriormente a otras entidades.
La primera prueba será entre los propios bancos
El proyecto comenzará con un objetivo relativamente concreto.
Los participantes quieren comprobar si pueden transferir depósitos tokenizados de manera eficiente entre diferentes instituciones financieras canadienses.
Esto permitirá probar la interoperabilidad entre los bancos antes de intentar conectar la infraestructura con mercados tokenizados más amplios.
La primera fase no implica todavía el lanzamiento comercial de un nuevo activo digital para clientes.
Es una exploración conjunta de la tecnología y del modelo operativo.
¿Qué es exactamente un depósito tokenizado?
La diferencia con una stablecoin es fundamental.
Un depósito tokenizado es una representación digital sobre infraestructura DLT o blockchain de dinero depositado en una entidad bancaria.
Por ejemplo, un depósito tokenizado de 100 dólares canadienses representaría una obligación de un banco comercial hacia su cliente, de forma similar al depósito bancario convencional que aparece actualmente en una cuenta.
Lo que cambia es la infraestructura tecnológica utilizada para representarlo, transferirlo y programarlo.
No es una nueva stablecoin canadiense
Por tanto, los seis bancos no han anunciado conjuntamente el lanzamiento de una stablecoin.
Una stablecoin emitida por una compañía privada y un depósito bancario tokenizado pueden representar cantidades equivalentes de una moneda, pero jurídicamente y económicamente son instrumentos diferentes.
En el depósito tokenizado, el pasivo continúa perteneciendo al banco comercial.
El dinero permanece dentro del perímetro bancario regulado.
Esto permite explorar muchas de las ventajas tecnológicas de blockchain sin necesariamente sustituir los depósitos bancarios tradicionales por stablecoins externas.
Los bancos buscan pagos programables y más rápidos
El proyecto pretende utilizar esa infraestructura para desarrollar pagos más rápidos, eficientes y programables.
La programabilidad puede permitir que determinadas transferencias se ejecuten automáticamente cuando se cumplen condiciones previamente establecidas.
Esto tiene aplicaciones potenciales en tesorería corporativa, mercados de capitales, comercio internacional y liquidación de activos tokenizados.
El objetivo a largo plazo es que el dinero bancario pueda interactuar directamente con otras infraestructuras digitales.
El siguiente paso será conectarse con otros activos tokenizados
Esta segunda etapa puede resultar todavía más importante.
Los seis bancos han señalado que su objetivo a largo plazo es conectar los depósitos tokenizados con otras iniciativas emergentes de activos digitales.
Esto permitiría desarrollar operaciones donde tanto el activo financiero como el dinero utilizado para pagarlo existieran dentro de infraestructuras digitales compatibles.
Por ejemplo, un bono tokenizado podría intercambiarse contra depósitos bancarios tokenizados.
El activo se movería hacia el comprador y el dinero hacia el vendedor mediante procesos digitales coordinados.
El objetivo final es reducir la fricción de liquidación
Esta arquitectura puede facilitar modelos de Delivery versus Payment (DvP).
En una operación DvP, la transferencia del activo y el pago están vinculados.
Esto reduce el riesgo de que una de las partes entregue mientras la otra no completa su obligación.
Blockchain y DLT permiten programar este tipo de operaciones para que diferentes movimientos se ejecuten de manera coordinada.
Precisamente por eso la tokenización del dinero es tan importante como la tokenización de acciones o bonos.
Tokenizar activos sin tokenizar el dinero deja medio problema sin resolver
Durante los últimos años, buena parte de la industria financiera se ha concentrado en tokenizar activos.
Bonos.
Fondos.
Acciones.
Crédito.
Bienes del mundo real.
Pero para comprar esos instrumentos sigue siendo necesario realizar un pago.
Si el activo funciona sobre infraestructura DLT mientras el dinero continúa dependiendo completamente de sistemas tradicionales con diferentes horarios y procesos de liquidación, permanece una fricción entre ambos mundos.
Los depósitos tokenizados intentan solucionar esa parte monetaria.
Canadá explora pagos bancarios potencialmente disponibles 24/7
Una infraestructura compartida también podría permitir a los bancos experimentar con pagos programables disponibles continuamente.
Las blockchains y determinados sistemas DLT no necesitan cerrar durante la noche, fines de semana o festivos.
Esto abre la posibilidad técnica de mover dinero fuera de los horarios tradicionales de determinadas infraestructuras bancarias.
Sin embargo, que la tecnología pueda operar 24/7 no significa automáticamente que todos los servicios bancarios asociados vayan a estar disponibles continuamente desde el primer día.
La operativa real dependerá del diseño final, regulación, liquidez y controles de cada entidad.
Los depósitos tokenizados presentan una respuesta bancaria a las stablecoins
El proyecto también refleja una competencia cada vez más importante.
Las stablecoins han demostrado que es posible transferir representaciones digitales de monedas fiduciarias prácticamente de forma continua sobre blockchain.
USDT y USDC han construido enormes mercados alrededor de esta idea.
Para los bancos tradicionales, los depósitos tokenizados proporcionan una alternativa.
En lugar de que el dinero salga del sistema bancario hacia una stablecoin emitida externamente, el propio depósito bancario puede adquirir algunas características tecnológicas de los activos onchain.
La diferencia económica seguirá siendo importante
Una stablecoin representa normalmente un derecho estructurado frente a su emisor según las condiciones específicas del activo.
Un depósito tokenizado continúa siendo un pasivo de una entidad bancaria.
Esto tiene implicaciones para regulación, gestión de reservas, protección del cliente y riesgo de contraparte.
Por eso no todos los tipos de “dinero tokenizado” deben agruparse bajo la misma categoría.
Stablecoins, depósitos tokenizados y monedas digitales de bancos centrales pueden utilizar tecnologías similares mientras representan estructuras financieras diferentes.
Canadá se suma a una carrera bancaria mundial
Los bancos canadienses no están actuando de forma aislada.
Instituciones financieras de diferentes regiones están experimentando con modelos similares.
En Estados Unidos, bancos regionales trabajan en una red compartida de depósitos tokenizados.
Grandes instituciones como JPMorgan, Citi y Wells Fargo también han desarrollado diferentes iniciativas relacionadas con dinero bancario digital e infraestructura blockchain.
La tendencia empieza a mostrar que la tokenización está pasando de proyectos individuales a experimentos de interoperabilidad entre instituciones.
Swift también está explorando pagos tokenizados
Otro actor fundamental es Swift.
La infraestructura global de mensajería financiera también ha estado realizando pruebas relacionadas con depósitos tokenizados y pagos transfronterizos disponibles durante periodos más amplios.
La importancia de Swift está en su enorme conectividad con bancos de todo el mundo.
Si los depósitos tokenizados terminan expandiéndose, la interoperabilidad entre nuevas redes DLT y la infraestructura financiera existente será uno de los mayores desafíos.
Canadá ya había probado bonos y dinero tokenizado
La iniciativa de los Big Six tampoco comienza desde cero.
En marzo, el Bank of Canada, RBC y TD completaron Project Samara, una prueba centrada en emisión, negociación y liquidación de un bono mediante tecnología de registro distribuido.
El experimento involucró un bono de 100 millones de dólares canadienses, aproximadamente $71 millones estadounidenses según la conversión utilizada en la información compartida.
Para completar la operación se utilizaron dólares canadienses mayoristas tokenizados.
Project Samara probó ambos lados de una operación
Este detalle es importante.
Project Samara no se limitó a representar un bono sobre DLT.
También experimentó con el dinero necesario para liquidarlo.
Esto permitió probar una estructura en la que activo y efectivo podían coexistir dentro de un entorno digital.
El nuevo proyecto de los seis bancos amplía esa lógica hacia los propios depósitos comerciales.
Canadá también desarrolla stablecoins reguladas
Al mismo tiempo, Canadá no está apostando exclusivamente por depósitos tokenizados.
En mayo se anunció otra iniciativa respaldada, entre otros, por Shopify y National Bank of Canada para desarrollar un dólar canadiense digital regulado orientado a liquidaciones continuas.
Esto significa que diferentes formas de dinero digital pueden desarrollarse simultáneamente.
Stablecoins privadas.
Depósitos bancarios tokenizados.
Dinero mayorista utilizado para liquidación.
No necesariamente tiene que existir un único modelo ganador.
Los bancos quieren mantener los depósitos dentro del sistema regulado
Aquí aparece uno de los incentivos económicos más importantes.
Los depósitos son una fuente fundamental de financiación para los bancos.
Si una parte considerable del dinero de clientes y empresas migra hacia stablecoins externas, las entidades pueden perder parte de esa relación financiera.
Tokenizar los propios depósitos permite ofrecer características similares a determinados activos blockchain mientras el dinero continúa registrado como pasivo bancario.
Desde la perspectiva bancaria, esa diferencia es estratégica.
El proyecto también puede transformar la tesorería empresarial
Las empresas podrían ser uno de los principales beneficiarios si este tipo de infraestructura alcanza producción.
Una compañía que mantiene cuentas en diferentes bancos podría mover liquidez entre instituciones mediante sistemas digitales más rápidos.
Además, determinados pagos podrían automatizarse.
La tesorería podría reaccionar de manera más inmediata a obligaciones, garantías o movimientos de activos.
El impacto potencial es especialmente relevante para compañías que operan internacionalmente.
El siguiente desafío será la interoperabilidad
Crear un depósito tokenizado dentro de un único banco es solo una parte del problema.
El verdadero desafío aparece cuando un token emitido por una institución necesita interactuar con otro banco, otra blockchain o una plataforma de activos tokenizados.
Por eso la participación conjunta de los seis mayores bancos canadienses resulta relevante.
El proyecto intenta explorar desde el principio un modelo compartido en lugar de seis sistemas completamente aislados.
La tecnología elegida todavía será determinante
La información publicada no concreta todos los detalles técnicos de la infraestructura.
Quedan preguntas importantes.
Qué tecnología DLT utilizarán.
Cómo funcionará la interoperabilidad.
Qué mecanismo permitirá convertir depósitos tradicionales en sus representaciones tokenizadas.
Cómo se gestionará la privacidad.
Qué participantes podrán acceder.
Y qué modelo de liquidación se utilizará cuando el sistema interactúe con otras redes.
Estas decisiones determinarán cuánto puede escalar realmente la iniciativa.
Tampoco existe todavía un compromiso de emisión comercial
Este punto es especialmente importante.
Los seis bancos están explorando un modelo conjunto.
El proyecto todavía no representa un compromiso definitivo para emitir depósitos tokenizados comercialmente a gran escala.
Las pruebas iniciales servirán precisamente para determinar la viabilidad tecnológica, operativa y regulatoria.
Por tanto, debe diferenciarse claramente entre el proyecto anunciado y un producto ya disponible para clientes.
Canadá, Europa y Asia avanzan hacia una misma dirección
La iniciativa canadiense aparece mientras otros grandes mercados financieros desarrollan proyectos relacionados.
Europa acaba de poner en marcha Pontes para conectar mercados DLT con dinero del banco central.
Corea del Sur trabaja en infraestructuras de liquidación y depósitos tokenizados.
Bancos estadounidenses experimentan con sus propias redes.
Y compañías privadas desarrollan stablecoins en múltiples monedas.
Las estructuras son diferentes, pero existe un elemento común: el dinero está empezando a trasladarse hacia infraestructuras programables.
Stablecoins y depósitos tokenizados pueden terminar coexistiendo
La evolución probablemente no tenga que plantearse exclusivamente como una batalla entre bancos y stablecoins.
Cada instrumento puede ocupar funciones distintas.
Las stablecoins pueden proporcionar gran interoperabilidad entre redes públicas y mercados cripto.
Los depósitos tokenizados pueden resultar atractivos para instituciones que quieren permanecer dentro del sistema bancario regulado.
El dinero del banco central puede actuar como activo final de liquidación en determinados mercados mayoristas.
Una futura infraestructura financiera tokenizada podría utilizar simultáneamente las tres formas de dinero.
Los Big Six quieren asegurarse un lugar en ese sistema
La importancia estratégica del anuncio reside precisamente ahí.
BMO, CIBC, National Bank, RBC, Scotiabank y TD no están esperando a que las stablecoins definan por completo el futuro del dinero onchain.
Están experimentando con una alternativa basada en el propio sistema bancario.
La primera fase será relativamente limitada: mover depósitos tokenizados entre instituciones participantes.
Pero la ambición posterior es considerablemente mayor.
Conectar esos depósitos con otros activos digitales podría proporcionar a Canadá una infraestructura donde dinero bancario, bonos y otros instrumentos financieros puedan moverse dentro de un mismo ecosistema tecnológico.
La batalla ya no es únicamente por tokenizar activos, sino por tokenizar el dinero
Durante años, la narrativa institucional de blockchain estuvo centrada en llevar activos del mundo real onchain.
Ahora el foco empieza a desplazarse hacia la otra mitad de cada operación: el dinero utilizado para pagarlos.
Los seis mayores bancos de Canadá quieren que ese dinero pueda seguir siendo un depósito bancario, aunque viaje mediante nueva infraestructura digital.
Si el proyecto termina evolucionando hacia producción, podría convertirse en una pieza importante del mercado financiero tokenizado canadiense.
Y también en otro ejemplo de una tendencia que empieza a extenderse globalmente: bancos, stablecoins y bancos centrales están construyendo diferentes versiones del dinero programable que podría sostener los mercados financieros 24/7 del futuro.



