Etched, una startup de semiconductores fundada por dos exestudiantes de Harvard, está emergiendo como un nuevo competidor de Nvidia en infraestructura de inteligencia artificial. La compañía ha alcanzado una valoración cercana a los $21.000 millones, ha captado casi $2.000 millones, acumula más de $1.000 millones en pedidos y ya cuenta con Jane Street como primer cliente de sus sistemas de computación para IA.
Una startup de chips valorada en $21.000 millones
Fundada en 2022 por Gavin Uberti y Chris Zhu, Etched ha conseguido avanzar rápidamente dentro de una industria caracterizada por enormes costes de desarrollo y fuertes barreras de entrada.
La compañía ha levantado cerca de $2.000 millones de financiación y su valoración habría alcanzado aproximadamente $21.000 millones.
El crecimiento resulta especialmente significativo porque su primer procesador apenas está comenzando a llegar a clientes.
En julio, Etched había cerrado una ronda Serie C de $300 millones con una valoración de $10.300 millones, liderada por Sequoia Capital. En cuestión de semanas, su valoración reportada prácticamente se duplicó.
Etched ficha ingenieros procedentes de Nvidia
Una parte importante de la estrategia de Etched consiste en incorporar talento procedente directamente de la industria tradicional de semiconductores.
Aproximadamente el 15% de sus cerca de 400 empleados trabajó anteriormente en Nvidia.
Entre sus contrataciones se encuentra Brian Loiler, ingeniero de sistemas que pasó cerca de 23 años en Nvidia antes de incorporarse a Etched en 2024.
Loiler habría ayudado posteriormente a contratar aproximadamente una docena de ingenieros adicionales procedentes del gigante de los chips.
La compañía también ha incorporado profesionales de otros fabricantes consolidados, combinando la juventud de sus fundadores con décadas de experiencia acumulada en diseño y sistemas de semiconductores.
Sohu: el chip diseñado específicamente para transformers
La gran apuesta tecnológica de Etched se llama Sohu, un procesador diseñado específicamente para ejecutar modelos basados en arquitectura transformer.
Esta arquitectura está detrás de sistemas de inteligencia artificial como ChatGPT, Claude y Gemini.
A diferencia de las GPU tradicionales, diseñadas para ejecutar numerosos tipos de cargas computacionales, Etched busca eliminar funcionalidades que considera innecesarias para la inferencia de transformers.
El objetivo es dedicar una mayor proporción del silicio directamente a los cálculos utilizados cuando los modelos de IA generan respuestas.
Etched apuesta por el enorme mercado de inferencia
La estrategia se apoya en un cambio fundamental dentro de la economía de la inteligencia artificial.
El entrenamiento de grandes modelos ocurre periódicamente, pero la inferencia sucede cada vez que un usuario consulta un chatbot, utiliza un agente de IA, genera contenido o realiza una petición mediante una API.
Con cientos de millones de personas utilizando estos servicios, reducir el coste de cada inferencia puede representar enormes ahorros para las empresas que operan infraestructura de IA.
Etched considera que los chips especializados podrían ofrecer mejores costes y rendimiento que hardware más generalista para estas cargas de trabajo.
Jane Street se convierte en su primer gran cliente
Etched también ha conseguido uno de sus mayores avances comerciales al incorporar a Jane Street como primer cliente de sus sistemas de computación para IA.
La firma de trading cuantitativo opera infraestructura informática de alto rendimiento donde factores como latencia, eficiencia y capacidad de procesamiento tienen una importancia crítica.
La adopción de los chips de Etched por parte de Jane Street representa así una prueba real para la arquitectura Sohu fuera de los benchmarks internos de la compañía.
Más de $1.000 millones en pedidos
Etched ya habría acumulado más de $1.000 millones en pedidos mientras comienza a distribuir sus primeros procesadores.
La compañía asegura además haber conseguido ejecutar cargas de inferencia apenas 44 días después de recibir sus chips de prueba de TSMC, un proceso que normalmente puede prolongarse durante meses.
Etched incluso construyó un pequeño centro de datos dentro de sus instalaciones de San José para probar sistemas completos.
Su estrategia tampoco consiste únicamente en vender chips individuales. La empresa está desarrollando y comercializando racks de servidores completos equipados con sus procesadores, acercándose al modelo de infraestructura integral que demandan los grandes clientes de IA.
Nvidia conserva una enorme ventaja
Pese al rápido crecimiento de Etched, desplazar a Nvidia representa un desafío considerable.
La posición dominante de Nvidia no depende exclusivamente de sus GPU. La compañía dispone del ecosistema CUDA, sistemas de networking, herramientas para desarrolladores y años de experiencia desplegando infraestructura en algunos de los mayores centros de datos del mundo.
Etched todavía tendrá que demostrar que puede fabricar sus chips a gran escala, asegurar suficiente capacidad de producción, mantener una cadena de suministro estable y ofrecer soporte a grandes clientes.
También existe un riesgo tecnológico: Sohu está altamente especializado en transformers, por lo que cambios significativos en las arquitecturas dominantes de inteligencia artificial podrían afectar su ventaja competitiva.
La batalla por los chips de IA entra en una nueva fase
La aparición de Etched refleja cómo el crecimiento explosivo de la inteligencia artificial está creando espacio para nuevos diseños de semiconductores.
Nvidia construyó su dominio mediante GPU capaces de ejecutar una enorme variedad de cargas de trabajo. Etched está apostando por la estrategia contraria: hacer menos cosas, pero optimizar radicalmente aquellas que dominan la inferencia de IA.
Si esta especialización permite ejecutar modelos transformer de manera más rápida o económica, el mercado de inferencia podría convertirse en uno de los principales campos de batalla de la próxima generación de infraestructura de inteligencia artificial.



