La inflación subyacente de Estados Unidos aumentó un 0,3% en agosto, por encima del 0,2% esperado, reforzando las expectativas de que la Reserva Federal suba los tipos la próxima semana. Sin embargo, Bitcoin reaccionó al alza y llegó a cotizar alrededor de $78.600, una señal de que buena parte del endurecimiento monetario podría estar ya descontado por el mercado.
El IPC aumenta la presión sobre la Reserva Federal
El último informe de inflación estadounidense ha complicado considerablemente la posibilidad de que la Reserva Federal mantenga sin cambios los tipos de interés.
El IPC subyacente aumentó un 0,3% mensual en agosto, superando la previsión del 0,2% de los economistas.
Por su parte, la inflación general avanzó un 0,4% mensual y un 3,4% interanual, ambas cifras en línea con las expectativas.
La sorpresa está, por tanto, principalmente en la inflación subyacente, una medida especialmente relevante porque excluye componentes más volátiles.
Una subida de 25 puntos básicos gana fuerza
El informe llega después de unos datos de precios al productor también superiores a lo esperado y en un contexto en el que otros grandes bancos centrales están endureciendo nuevamente su política monetaria.
Bank of America espera ahora que la Fed aplique una subida de 25 puntos básicos la próxima semana y contempla otros 50 puntos básicos adicionales de endurecimiento antes de finalizar 2026.
Olu Sonola, de Fitch Ratings, considera que los últimos datos hacen que resulte cada vez más difícil justificar una pausa.
Esto representa un cambio importante para los mercados, que durante buena parte del año habían estado pendientes de cuándo podría comenzar una política monetaria más flexible.
Bitcoin sube pese al dato de inflación
La reacción de Bitcoin fue especialmente interesante.
En lugar de desplomarse ante el aumento de las expectativas de tipos, BTC avanzó después de conocerse el IPC y llegó a situarse alrededor de $78.600, acumulando aproximadamente un 1,5% de subida durante las últimas 24 horas en el momento recogido por CoinDesk.
Normalmente, unos tipos de interés más altos representan un obstáculo para Bitcoin y otros activos de riesgo.
Cuando aumenta el rendimiento disponible en bonos y otros instrumentos tradicionales, mantener activos que no generan rendimiento directo puede resultar relativamente menos atractivo.
Pero esta vez el mercado está mostrando una reacción diferente.
El mercado podría haber descontado ya la subida
Joel Kruger, estratega global de mercados de LMAX Group, señala que los inversores ya estaban posicionándose para una subida de tipos antes incluso de conocerse el IPC.
Esto significa que una parte importante del riesgo restrictivo podría estar incorporada en los precios.
Si la Fed sube los tipos exactamente como espera el mercado, la reacción podría ser mucho más moderada de lo que normalmente provocaría una decisión de este tipo.
El verdadero movimiento inesperado podría producirse en el escenario contrario.
Una pausa de la Fed podría provocar una fuerte reacción
LMAX considera que, dadas las expectativas actuales, una decisión de la Fed de mantener los tipos sin cambios podría provocar una reacción alcista considerable en los activos de riesgo.
La lógica es sencilla.
Si prácticamente todo el mercado espera una subida y finalmente no ocurre, los inversores tendrían que reajustar rápidamente sus posiciones.
Bitcoin y otros activos de riesgo podrían ser algunos de los principales beneficiados de ese cambio de expectativas.
Esto no significa que una pausa garantice una subida de BTC, sino que la sorpresa respecto al escenario actualmente descontado podría aumentar significativamente la volatilidad.
Un IPC caliente tampoco garantiza una caída de Bitcoin
Matt Mena, estratega sénior de investigación cripto de 21Shares, sostiene que una inflación subyacente superior a las expectativas no necesariamente representa una señal bajista automática para Bitcoin.
Según los datos citados por Mena, BTC ha registrado históricamente una subida media del 2,13% durante los 30 días posteriores a publicaciones del IPC subyacente superiores a las previsiones.
El dato histórico no constituye una predicción sobre lo que ocurrirá esta vez, pero muestra que la relación entre inflación y Bitcoin es más compleja que simplemente “más inflación equivale a menor precio”.
Ethereum y Solana también avanzaron tras conocerse los datos, mostrando que el apetito por riesgo dentro del mercado cripto no desapareció inmediatamente.
Bitcoin y el oro están reaccionando simultáneamente
Existe además otro movimiento que está llamando la atención de los analistas.
Tanto Bitcoin como el oro subieron después del informe de inflación.
Mark Connors, director de inversiones de Risk Dimensions, interpreta esta reacción como una señal de preocupación relacionada no solo con los tipos, sino también con la inflación y la credibilidad de la política económica estadounidense.
Esta distinción es importante.
Si los rendimientos de los bonos aumentan únicamente porque la Fed está endureciendo su política, Bitcoin podría encontrarse bajo presión.
Pero si aumentan porque los inversores empiezan a exigir mayor rentabilidad ante preocupaciones sobre inflación, deuda pública o credibilidad monetaria, activos escasos como Bitcoin y el oro pueden comportarse de manera diferente.
Los rendimientos de los bonos siguen aumentando
Connors también destaca que los rendimientos están aumentando a lo largo de la curva del Tesoro estadounidense incluso después de que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ampliara las recompras de deuda de mayor duración.
Para el analista, esto indica que los inversores están evaluando problemas que van más allá de la próxima decisión de la Fed.
El comportamiento del mercado de bonos es particularmente relevante para Bitcoin.
Un incremento persistente de los rendimientos reales puede ejercer presión sobre los activos de riesgo, mientras que una subida asociada a preocupaciones sobre inflación o sostenibilidad fiscal puede reforzar simultáneamente la narrativa de activos monetarios escasos.
La reunión de la Fed será decisiva para Bitcoin
El mercado llega así a la próxima reunión de la Reserva Federal con una situación poco habitual.
La inflación subyacente ha sorprendido al alza y una subida de 25 puntos básicos está ampliamente descontada, pero Bitcoin no ha respondido con una venta agresiva.
Por el contrario, BTC consiguió avanzar tras publicarse los datos.
La clave ahora no será únicamente si la Fed sube los tipos, sino qué comunica Kevin Warsh sobre los siguientes movimientos de política monetaria.
Una subida acompañada de un mensaje restrictivo que sugiera nuevas alzas podría ejercer mayor presión sobre Bitcoin.
Una subida acompañada de señales de cautela podría generar una reacción mucho más limitada.
Y una inesperada pausa tendría capacidad para provocar un reajuste mucho más fuerte de las posiciones del mercado.
Bitcoin desafía por ahora el escenario más restrictivo
La reacción de BTC muestra que los mercados no siempre responden mecánicamente a los datos macroeconómicos.
Un IPC subyacente superior al esperado debería, en principio, reforzar el dólar, elevar las expectativas de tipos y aumentar la presión sobre activos de riesgo.
Pero si los inversores ya habían descontado ese escenario, la capacidad del dato para generar nuevas ventas disminuye.
Además, si parte del mercado interpreta la inflación persistente y el aumento de los rendimientos como señales de preocupación sobre la política fiscal y monetaria estadounidense, Bitcoin puede comenzar a negociar simultáneamente como activo de riesgo y como alternativa monetaria escasa.
La próxima decisión de la Fed será ahora la verdadera prueba para comprobar cuál de esas dos narrativas está dominando el mercado.



