La FCA ha abierto una consulta para determinar si determinados tokens respaldados por oro físico deberían quedar fuera de algunas normas aplicables a los fondos de inversión. El regulador considera que la incertidumbre actual puede limitar su adopción institucional y estudia facilitar el uso del oro tokenizado como garantía en los mercados financieros mayoristas.
Reino Unido pone el foco regulatorio sobre el oro tokenizado
La Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido (FCA) está estudiando cambios regulatorios que podrían facilitar el desarrollo del oro tokenizado dentro de los mercados financieros británicos.
El regulador ha abierto una convocatoria de aportaciones para analizar si determinados productos que representan digitalmente la propiedad de oro físico deberían recibir aclaraciones regulatorias, exenciones específicas o incluso un régimen diseñado especialmente para esta clase de activos.
La consulta permanecerá abierta hasta el 23 de octubre de 2026.
El objetivo no consiste simplemente en facilitar la inversión especulativa en tokens respaldados por oro. La FCA está estudiando aplicaciones institucionales relacionadas con la forma en que el metal puede negociarse, transferirse, mantenerse y utilizarse como garantía.
No cualquier token de oro entraría en el análisis
La FCA está centrando su estudio en productos con características específicas.
El análisis contempla tokens que representen realmente la propiedad sobre oro físico, dispongan de un respaldo transparente, establezcan claramente los derechos del propietario y cuenten con mecanismos fiables para canjear el activo.
Esta distinción resulta fundamental.
Un token cuyo precio simplemente siga al oro mediante derivados o mecanismos sintéticos no necesariamente presenta la misma estructura jurídica que uno respaldado por lingotes físicos identificables y con derechos claros de propiedad y reembolso.
Precisamente esa estructura legal será determinante para establecer cómo deben tratarse estos productos.
El problema está en su posible clasificación como fondos
Una de las principales barreras identificadas por la FCA es la incertidumbre sobre si algunos productos de oro tokenizado pueden quedar dentro del perímetro regulatorio de los Collective Investment Schemes (CIS) o de los Alternative Investment Funds (AIF).
Esta clasificación puede tener consecuencias importantes.
Si un token respaldado por oro se considera jurídicamente un fondo de inversión, las entidades que lo emiten, distribuyen o mantienen pueden quedar sometidas a requisitos regulatorios adicionales.
También puede afectar directamente a qué inversores pueden acceder al producto.
La FCA considera que incluso la incertidumbre sobre su clasificación puede ser suficiente para que determinadas instituciones decidan no mantener estos activos.
La FCA contempla varias soluciones
Dependiendo de las respuestas recibidas durante la consulta, el regulador británico podría adoptar diferentes enfoques.
Una posibilidad sería simplemente proporcionar orientaciones más claras sobre las reglas existentes, permitiendo que las compañías sepan con mayor precisión cuándo un token de oro entra dentro de la regulación de fondos.
Otra alternativa sería crear una clasificación reconocida específicamente para determinados propósitos regulatorios.
La FCA también estudiará posibles modificaciones específicas de sus normas o de la legislación, además de valorar si el mercado necesita un régimen propio para el oro tokenizado o incluso para una categoría más amplia de materias primas tokenizadas.
Esto significa que Reino Unido todavía no ha aprobado una exención general para estos activos.
El proceso se encuentra actualmente en fase de consulta.
El verdadero objetivo institucional es utilizar el oro como colateral
Uno de los aspectos más importantes de la iniciativa aparece en los mercados mayoristas.
La FCA publicó la consulta junto con una declaración separada elaborada con el Banco de Inglaterra (BoE) sobre la evolución de la tokenización dentro de la infraestructura financiera británica.
Los reguladores recibieron 123 respuestas a una convocatoria anterior realizada en mayo.
Entre todas las aplicaciones planteadas por las empresas participantes, la utilización de activos tokenizados como garantía o colateral fue el caso de uso mencionado con mayor frecuencia.
Esto coloca al oro tokenizado dentro de una transformación mucho más amplia de los mercados financieros.
Stablecoins y fondos monetarios también entran en la conversación
Las instituciones no solicitaron claridad únicamente sobre el oro.
Los participantes reclamaron también reglas más precisas para determinar la elegibilidad como garantía de fondos del mercado monetario tokenizados y stablecoins.
La cuestión es relevante porque los mercados financieros tradicionales dependen enormemente del colateral.
Bonos soberanos, efectivo y otros activos líquidos se utilizan constantemente para garantizar operaciones de financiación, derivados y otras transacciones entre instituciones.
Tokenizar estos activos podría permitir que el colateral se transfiera y movilice mediante infraestructura blockchain con mayor rapidez.
Blockchain podría hacer el colateral más eficiente
Uno de los argumentos centrales de la tokenización institucional es precisamente mejorar la movilidad de los activos.
Actualmente, trasladar determinadas garantías entre entidades puede implicar custodios, sistemas de compensación, registros independientes y diferentes ventanas operativas.
Una infraestructura basada en registros distribuidos podría permitir que determinados activos tokenizados se transfieran y pignoren de forma más rápida, siempre que exista un marco jurídico que reconozca correctamente su propiedad y utilización.
En este escenario, un token respaldado por oro físico podría convertirse en algo más que una representación digital del metal.
Podría funcionar como colateral programable dentro de mercados financieros tokenizados.
Londres tiene una ventaja estratégica: domina el mercado mundial del oro OTC
La iniciativa tiene especial importancia debido a la posición de Reino Unido dentro del mercado internacional del oro.
Londres continúa siendo el principal centro mundial para la negociación extrabursátil del metal.
Según los datos citados del Consejo Mundial del Oro, el mercado londinense representa aproximadamente el 70% del volumen nocional global negociado OTC de oro.
Esto significa que cualquier marco regulatorio británico que facilite la tokenización del metal podría tener implicaciones considerablemente mayores que las de un mercado doméstico pequeño.
Reino Unido podría intentar trasladar parte de su posición dominante en el mercado tradicional del oro hacia una futura infraestructura financiera tokenizada.
La FCA ya llevaba meses estudiando esta posibilidad
La consulta no surge de manera aislada.
Durante agosto ya se conoció que los reguladores británicos estaban manteniendo conversaciones con bancos y otros participantes del mercado sobre un posible marco para el oro tokenizado.
La nueva convocatoria representa un paso adicional hacia la definición de cómo podrían funcionar estos productos dentro del sistema financiero.
Sin embargo, todavía no existe una decisión definitiva sobre su clasificación ni sobre las posibles exenciones.
La respuesta dependerá en parte de la información proporcionada por bancos, gestores de activos, emisores, custodios y otros participantes durante la consulta.
Reino Unido prepara una hoja de ruta de tokenización
La FCA y el Banco de Inglaterra también anunciaron que publicarán más adelante en 2026 una hoja de ruta sobre tokenización.
El documento deberá establecer las diferentes líneas de trabajo y sus fechas objetivo.
Esto permitirá conocer con mayor precisión cómo pretende Reino Unido integrar tecnologías blockchain dentro de sus mercados financieros mayoristas.
El oro forma solamente una parte de esa estrategia.
El país también está desarrollando su regulación para stablecoins y realizando pruebas relacionadas con la interoperabilidad de la libra digital en pagos transfronterizos.
El oro tokenizado gana terreno dentro del mercado RWA
La consulta británica también refleja el creciente interés institucional por los denominados Real World Assets (RWA).
El concepto consiste en representar mediante tokens derechos económicos o de propiedad sobre activos existentes fuera de blockchain.
Estos pueden incluir bonos del Tesoro, crédito privado, fondos monetarios, acciones, bienes inmuebles o materias primas como el oro.
En el caso del metal precioso, proyectos existentes ya han demostrado que es técnicamente posible representar lingotes mediante tokens transferibles entre wallets.
El reto que ahora intenta resolver Reino Unido es fundamentalmente jurídico y regulatorio: determinar qué derechos posee realmente el propietario del token y bajo qué normativa debe operar.
Una exención podría acelerar la adopción, pero todavía no está aprobada
La apertura de la consulta no significa que Reino Unido haya decidido eliminar las normas de fondos para el oro tokenizado.
La FCA está solicitando opiniones precisamente para decidir qué enfoque adoptar.
Entre las posibilidades están mantener las reglas actuales con mayor claridad, introducir excepciones concretas, modificar legislación existente o crear un régimen especializado.
Por tanto, cualquier futura flexibilización dependerá del resultado del proceso regulatorio.
Reino Unido quiere convertir la tokenización en infraestructura financiera real
El movimiento muestra cómo está evolucionando la estrategia blockchain de los grandes centros financieros.
La discusión ya no gira exclusivamente alrededor de criptomonedas como Bitcoin o Ethereum.
Reguladores, bancos y gestores están estudiando cómo trasladar hacia blockchain activos financieros tradicionales y utilizarlos dentro de operaciones institucionales.
En Reino Unido, el oro tokenizado podría convertirse en una pieza especialmente estratégica debido al dominio histórico de Londres en este mercado.
Si la FCA consigue eliminar la incertidumbre jurídica sin reducir las protecciones necesarias, los tokens respaldados por oro físico podrían evolucionar desde simples productos de inversión hacia instrumentos utilizados como garantía dentro de mercados financieros mayoristas tokenizados.
La consulta abierta hasta el 23 de octubre será el próximo paso para determinar hasta dónde está dispuesto a llegar Reino Unido.



