La Reserva Federal decidió mantener los tipos de interés en el rango del 4,25 % al 4,5 %, el nivel más alto desde 2001. No obstante, el banco central dejó abierta la posibilidad de realizar hasta dos recortes antes de fin de año, siempre que la inflación continúe desacelerándose de forma sostenida. El presidente de la Fed, Jerome Powell, reconoció que se han hecho progresos, pero subrayó que necesitan «mayor confianza» en que la inflación se dirige de forma estable hacia el 2 %.
Evaluación económica y riesgos geopolíticos
Powell explicó que el crecimiento sigue siendo moderado y que el mercado laboral, aunque ha mostrado cierta desaceleración, continúa siendo sólido. También advirtió que los nuevos aranceles comerciales, así como las tensiones en Oriente Medio, podrían añadir presiones inflacionarias adicionales. Estas declaraciones sugieren que la política monetaria permanecerá cautelosa, especialmente en un contexto de incertidumbre geopolítica y volatilidad financiera global.
Tensiones políticas: Trump presiona por recortes agresivos
Desde el ala política, el expresidente Donald Trump volvió a cargar contra la Fed, acusándola de frenar el crecimiento económico y exigiendo recortes inmediatos de al menos 100 puntos básicos. Trump afirmó que una reducción significativa de los tipos permitiría ahorrar miles de millones en intereses y estimularía el mercado bursátil, al tiempo que presionó públicamente a Powell, a quien él mismo nombró en 2018.
Mercados expectantes y previsiones actualizadas
Las previsiones internas de la Fed muestran que la mayoría de los miembros del Comité de Mercado Abierto espera dos recortes en 2025, aunque solo uno es probable este año. Las proyecciones de inflación para 2025 suben ligeramente al 2,8 %, mientras que el crecimiento estimado se mantiene en torno al 2 %. Los mercados reaccionaron con cautela: los rendimientos de los bonos se estabilizaron y los futuros sobre fondos federales ajustaron sus probabilidades para un recorte en septiembre.



