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Wall Street cae tras la primera subida de tipos de la Fed en tres años y Bitcoin pierde los $76.000

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La Reserva Federal eleva los tipos en 25 puntos básicos hasta el 3,75%-4,00% y anticipa otra subida antes de finalizar 2026. El endurecimiento monetario presiona a los activos de riesgo: Wall Street retrocede, el rendimiento del Treasury a 10 años supera el 5% y Bitcoin cae por debajo de los $76.000.


La Reserva Federal vuelve a subir los tipos

La Reserva Federal de Estados Unidos ha ejecutado uno de los movimientos monetarios más importantes de 2026 al elevar los tipos de interés en 25 puntos básicos, situando el rango objetivo entre el 3,75% y el 4,00%.

Se trata de la primera subida de tipos en tres años y confirma el giro de la política monetaria estadounidense ante unas presiones inflacionistas que continúan siendo superiores al objetivo del banco central.

La decisión fue adoptada por unanimidad, con 12 votos a favor y ninguno en contra.

La Fed justificó el movimiento por la necesidad de cumplir su doble mandato, aunque dejó claro que actualmente la estabilidad de precios vuelve a ocupar una posición prioritaria.

La inflación continúa demasiado elevada

El banco central reconoció que la actividad económica estadounidense continúa creciendo a un ritmo sólido y que el gasto interno se mantiene resiliente pese al elevado nivel de incertidumbre y las tensiones geopolíticas.

El problema continúa siendo la inflación.

La Fed reiteró que las presiones sobre los precios permanecen elevadas y considera que el incremento de tipos puede favorecer un retorno más oportuno hacia su objetivo de inflación del 2%.

El presidente de la institución, Kevin Warsh, fue especialmente claro al señalar que la inflación ha permanecido por encima del objetivo durante más de cinco años y que la estabilidad de precios constituye actualmente una prioridad.

La Fed anticipa otra subida antes de terminar 2026

La subida de este miércoles podría no ser la última.

Las nuevas proyecciones del Comité Federal de Mercado Abierto apuntan hacia otro incremento de los tipos durante 2026.

Según el nuevo dot plot, 16 de los 18 miembros considerados en las proyecciones esperan otra subida este año. Warsh no presentó un punto individual.

El diagrama no constituye un compromiso vinculante sobre las futuras decisiones de la Fed, pero permite conocer cómo los responsables monetarios consideran actualmente que podrían evolucionar los tipos.

Si las condiciones económicas cambian, esas previsiones también pueden modificarse.

Warsh evita comprometerse con el siguiente movimiento

Pese a las nuevas proyecciones, Warsh evitó confirmar cuándo podría producirse una segunda subida.

El presidente de la Fed calificó la decisión de este miércoles como “sobria, seria y responsable”, pero insistió en que no prejuzgará las próximas reuniones.

La institución continuará evaluando los datos antes de determinar nuevos movimientos.

Warsh explicó que desde julio han cambiado tres elementos importantes: la fortaleza de la economía, la persistencia de las tendencias inflacionistas y la evolución del riesgo geopolítico.

Estos factores habrían contribuido a conseguir la decisión unánime adoptada este miércoles.

La Fed eleva nuevamente sus previsiones de inflación

Las nuevas proyecciones muestran por qué el banco central mantiene una postura restrictiva.

La Fed elevó su previsión de inflación PCE para 2026 hasta el 3,7%, frente al 3,6% estimado anteriormente.

Para el PCE subyacente, que elimina determinados componentes más volátiles, la institución ahora espera un 3,4%, frente al 3,3% anterior.

Ambas cifras permanecen considerablemente por encima del objetivo del 2%.

Esto refuerza el argumento de quienes dentro de la Fed consideran que las condiciones monetarias necesitan continuar siendo restrictivas.

La economía estadounidense también crece más de lo previsto

El escenario resulta particularmente complejo porque la inflación está acompañada por una economía que continúa mostrando resistencia.

La Fed revisó ligeramente al alza su previsión de crecimiento del PIB estadounidense, desde el 2,2% hasta el 2,3%.

También redujo su previsión de desempleo en dos décimas, hasta el 4,1%.

Los datos sugieren que, al menos por ahora, la economía mantiene suficiente fortaleza para soportar unas condiciones financieras más restrictivas.

Las ventas minoristas sorprenden al alza

Los datos publicados este miércoles reforzaron esa percepción.

Las ventas minoristas estadounidenses aumentaron un 1,2% durante agosto, recuperándose después de la caída del 0,5% registrada en julio.

El resultado superó además claramente las expectativas del consenso, que anticipaban un incremento del 0,8%.

Un consumo más resistente puede favorecer el crecimiento económico, pero también puede complicar el trabajo de la Fed si contribuye a mantener elevadas las presiones sobre los precios.

Wall Street reacciona con caídas

Los mercados bursátiles estadounidenses recibieron negativamente la combinación de tipos más elevados y la posibilidad de un nuevo incremento durante los próximos meses.

Wall Street cotizó con descensos este miércoles, con el Dow Jones entre los índices más presionados, prolongando la debilidad registrada durante la sesión anterior.

Para las acciones, unos tipos más altos pueden aumentar el coste de financiación de las compañías y elevar la rentabilidad disponible en activos considerados de menor riesgo.

También incrementan la tasa de descuento utilizada para valorar los beneficios futuros, algo particularmente relevante para compañías con valoraciones elevadas.

El Treasury a 10 años supera nuevamente el 5%

Uno de los movimientos más importantes aparece en el mercado de deuda.

El rendimiento del bono estadounidense a 10 años subió hasta aproximadamente el 5,014%.

Superar nuevamente la barrera del 5% supone un endurecimiento considerable de las condiciones financieras.

Un Treasury ofreciendo rentabilidades superiores al 5% aumenta la competencia por el capital frente a acciones, Bitcoin y otros activos de riesgo.

Además, puede incrementar los costes de financiación para empresas, consumidores y el propio Gobierno estadounidense.

Bitcoin pierde los $76.000

El mercado cripto también reaccionó con fuertes ventas.

Bitcoin cayó por debajo de los $76.000, prolongando la presión que ya arrastraba después del fracaso de la CLARITY Act en el Senado estadounidense.

La combinación resulta especialmente complicada para BTC.

Por una parte, el mercado perdió un potencial catalizador regulatorio después de que la CLARITY Act no consiguiera los votos necesarios para avanzar.

Por otra, la Fed acaba de elevar los tipos y señala que podría volver a hacerlo antes de finalizar el año.

Esto aumenta el atractivo relativo de activos que ofrecen rendimiento y mantiene presión sobre las condiciones de liquidez.

Bitcoin afronta dos golpes consecutivos

Las últimas sesiones dejan a BTC sometido a dos catalizadores negativos diferentes.

El primero es regulatorio.

El fracaso de la CLARITY Act redujo las expectativas de conseguir durante 2026 un marco legislativo federal integral para el mercado estadounidense de activos digitales.

El segundo es macroeconómico.

La subida de tipos refuerza unas condiciones financieras restrictivas precisamente cuando Bitcoin intentaba estabilizarse después de una corrección considerable.

Por ello, no sería correcto atribuir la caída actual de BTC exclusivamente a la Fed o exclusivamente a la CLARITY Act.

Ambos factores coinciden con un mercado que ya presentaba señales de debilidad.

El dólar también gana terreno

La reacción aparece igualmente en el mercado de divisas.

El euro cayó aproximadamente un 0,68% frente al dólar, llevando el EUR/USD hacia 1,1464.

Un dólar más fuerte puede añadir presión sobre activos cotizados internacionalmente en la moneda estadounidense.

Para Bitcoin, la relación no es mecánica, pero periodos de fuerte apreciación del dólar y endurecimiento monetario pueden generar un entorno menos favorable para los activos de riesgo.

El oro cae pese a las preocupaciones inflacionistas

El oro tampoco escapó de las ventas.

La onza retrocedió aproximadamente un 1,13% hasta los $4.283.

Aunque el metal suele utilizarse como cobertura frente a la inflación, el incremento de los rendimientos de la deuda estadounidense eleva el coste de oportunidad de mantener un activo que no genera intereses.

La reacción vuelve a mostrar que inflación y oro no mantienen una relación automática a corto plazo.

El petróleo continúa por encima de los $100

Mientras tanto, el mercado energético sigue siendo una de las mayores complicaciones para la Fed.

El Brent cotiza alrededor de $105,96, mientras el WTI se mantiene aproximadamente en $102,53.

Los elevados precios energéticos pueden mantener presión sobre transporte, producción y consumo, dificultando el regreso de la inflación hacia el objetivo del 2%.

La geopolítica se convierte así en una variable directamente relacionada con las próximas decisiones monetarias.

La inteligencia artificial añade presión a Wall Street

El mercado bursátil también está procesando el debate alrededor del ritmo de desarrollo de la inteligencia artificial.

OpenAI, Anthropic, Microsoft y Google han defendido una ralentización en determinados desarrollos avanzados, mientras Meta y Nvidia han adoptado públicamente posiciones diferentes.

Mark Zuckerberg ha defendido que la prioridad debería centrarse en mejorar la alineación y confianza de los sistemas de IA.

Jensen Huang, por su parte, se ha mostrado más optimista sobre la seguridad futura de esta tecnología y crítico con la necesidad de nuevas restricciones generales.

Las diferencias aumentan la incertidumbre sobre la evolución del gasto en infraestructura de IA y el futuro marco regulatorio del sector.

Meta se distancia de otros gigantes tecnológicos

La postura de Meta adquiere especial relevancia debido a las enormes cantidades de capital que las grandes tecnológicas están destinando al desarrollo de inteligencia artificial.

Una desaceleración generalizada podría tener consecuencias para toda la cadena tecnológica: centros de datos, semiconductores, energía, proveedores de infraestructura y compañías de software.

Algunos analistas sostienen que determinadas empresas podrían tener también incentivos económicos para moderar el crecimiento del gasto de capital.

Esa interpretación continúa siendo una opinión de mercado y no demuestra que las preocupaciones expresadas sobre seguridad respondan principalmente a motivos financieros.

La liquidez vuelve a convertirse en el centro del mercado

La decisión de la Reserva Federal modifica nuevamente el escenario para los mercados durante los próximos meses.

La combinación actual incluye tipos del 3,75%-4,00%, inflación PCE prevista del 3,7%, Treasury a 10 años por encima del 5%, petróleo superior a $100 y la posibilidad de otra subida antes de terminar 2026.

Para Bitcoin y los activos de riesgo, las próximas sesiones dependerán en buena medida de cómo el mercado reajuste sus expectativas sobre la trayectoria monetaria.

La atención ya no estará únicamente en la subida ejecutada este miércoles.

El verdadero debate pasa a ser cuándo podría producirse el siguiente incremento y hasta qué punto la Fed estará dispuesta a mantener una política restrictiva para devolver la inflación al 2%.

Bitcoin, que ya llegaba debilitado por el revés regulatorio de la CLARITY Act, afronta ahora un nuevo desafío macroeconómico mientras intenta recuperar los $76.000.

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