El Banco de Inglaterra advierte que el rápido crecimiento de los dólares digitales puede tener consecuencias mucho mayores que las del propio mercado cripto. USDT y USDC ya mantenían cerca de $150.000 millones en letras del Tesoro estadounidense al cierre de 2025, convirtiendo a los grandes emisores de stablecoins en participantes cada vez más importantes del mercado de deuda pública.
Las stablecoins pueden convertirse en una nueva herramienta de expansión del dólar
El crecimiento de las stablecoins podría terminar fortaleciendo todavía más la posición del dólar estadounidense dentro del sistema financiero mundial.
Carolyn Wilkins, miembro del Comité de Política Financiera del Banco de Inglaterra (BoE), considera que las stablecoins denominadas en dólares pueden ampliar el acceso internacional a la moneda estadounidense y aumentar simultáneamente la demanda de bonos del Tesoro utilizados como reservas por sus emisores.
Wilkins planteó esta posibilidad durante un discurso pronunciado este martes en Queen’s University Belfast.
Su argumento muestra cómo la expansión de USDT, USDC y otros dólares digitales está empezando a tener implicaciones que van mucho más allá de Bitcoin, exchanges o mercados de criptomonedas.
El 98% del mercado de stablecoins continúa vinculado al dólar
El punto de partida es el enorme dominio estadounidense dentro de este mercado.
Las stablecoins ya superan conjuntamente los $300.000 millones en circulación, mientras aproximadamente el 98% de su valor está denominado en dólares estadounidenses, según los datos citados por Wilkins.
Esto proporciona al dólar lo que la responsable del Banco de Inglaterra describió como una considerable “ventaja de ser el primero”.
Cada vez que una persona o empresa situada fuera de Estados Unidos utiliza una stablecoin denominada en dólares para ahorrar, realizar pagos o liquidar operaciones, está obteniendo indirectamente exposición a la moneda estadounidense.
Por tanto, la expansión de las stablecoins puede convertirse también en una expansión digital de la utilización internacional del dólar.
Los dólares digitales eliminan algunas barreras geográficas
Una de las características más importantes de las stablecoins es que permiten mover representaciones digitales del dólar mediante infraestructura blockchain.
Esto puede facilitar operaciones transfronterizas y proporcionar acceso a activos vinculados al dólar en mercados donde obtener directamente una cuenta bancaria estadounidense puede resultar más complicado.
Desde esta perspectiva, USDT y USDC no compiten necesariamente contra el dólar.
En gran medida, extienden digitalmente su alcance.
Cuanto mayor sea la utilización internacional de stablecoins denominadas en USD, mayor puede ser también la presencia del dólar en pagos, ahorro y liquidación fuera de Estados Unidos.
Tether y Circle ya tenían cerca de $150.000 millones en letras del Tesoro
Existe además una segunda consecuencia de enorme importancia para Washington: las reservas.
Los grandes emisores necesitan mantener activos que respalden los tokens que ponen en circulación.
Según las cifras citadas por Wilkins, Tether y Circle mantenían conjuntamente cerca de $150.000 millones en letras del Tesoro estadounidense al cierre de 2025 a través de las reservas asociadas a USDT y USDC.
Durante ese año habrían comprado aproximadamente $33.000 millones adicionales en estos instrumentos.
Esto significa que el crecimiento de las stablecoins puede traducirse directamente en nueva demanda de deuda pública estadounidense.
Más stablecoins pueden significar más compradores de Treasuries
El mecanismo es relativamente sencillo.
Cuando aumenta la cantidad de stablecoins en circulación, los emisores necesitan incrementar proporcionalmente los activos utilizados para respaldarlas según la estructura de reservas de cada producto.
Una parte considerable puede terminar en letras del Tesoro estadounidense de corta duración, además de efectivo y otros activos líquidos permitidos.
Si el mercado de stablecoins continúa creciendo, los principales emisores podrían convertirse en compradores todavía mayores de deuda pública estadounidense.
Esto genera una relación cada vez más estrecha entre dos mercados que hace pocos años parecían completamente separados: stablecoins y Treasuries.
Washington obtiene una ventaja estratégica
La situación puede resultar especialmente favorable para Estados Unidos.
El Gobierno estadounidense necesita encontrar constantemente compradores para financiar su deuda.
Al mismo tiempo, el mercado cripto global está creando empresas privadas que necesitan grandes cantidades de activos líquidos y de bajo riesgo para respaldar dólares digitales.
Los bonos del Tesoro cumplen precisamente esa función.
Por tanto, una expansión considerable de las stablecoins respaldadas mediante Treasuries podría crear una nueva fuente estructural de demanda para determinados vencimientos de deuda estadounidense.
A su vez, la utilización internacional de esos tokens podría reforzar la presencia del dólar.
El mercado cripto puede terminar fortaleciendo aquello que pretendía sustituir
La evolución presenta una paradoja interesante.
Una parte de la narrativa inicial de las criptomonedas estaba relacionada con crear alternativas al sistema monetario tradicional.
Sin embargo, el segmento que está consiguiendo una de las adopciones más amplias —las stablecoins— continúa estando dominado casi completamente por el dólar.
En lugar de debilitar necesariamente al sistema monetario estadounidense, las stablecoins pueden estar creando nuevos canales digitales para extenderlo.
El resultado sería una combinación de infraestructura blockchain con activos denominados en la principal moneda de reserva mundial.
Pero existe un riesgo en la dirección contraria
Wilkins advirtió que la relación no funciona únicamente cuando el mercado crece.
Si los emisores necesitan comprar Treasuries cuando aumenta la demanda de stablecoins, también pueden verse obligados a vender activos cuando se producen grandes reembolsos.
Imaginemos un escenario de estrés en el que miles de millones de dólares en stablecoins son canjeados rápidamente por dinero tradicional.
Los emisores necesitarían disponer de suficiente liquidez para atender esas solicitudes.
Si la liquidez disponible no fuera suficiente, podrían tener que vender parte de sus letras del Tesoro.
Un gran episodio de reembolsos podría amplificar la volatilidad
Este riesgo se vuelve más relevante a medida que aumenta el tamaño del mercado.
Con unos pocos miles de millones de dólares en circulación, la interacción con el mercado de Treasuries es limitada.
Con cientos de miles de millones, la situación cambia.
Una ola suficientemente grande de reembolsos podría convertir a varios emisores en vendedores simultáneos de deuda pública a corto plazo.
Según Wilkins, esto podría amplificar la volatilidad de un mercado del Tesoro que ya atraviesa periodos de presión.
La misma escala que convierte a las stablecoins en una nueva fuente de demanda puede convertirlas también en una fuente de ventas durante episodios de estrés.
El tamaño de las reservas se convierte en una cuestión de estabilidad financiera
Este es uno de los motivos por los que los bancos centrales están prestando cada vez más atención a las stablecoins.
El debate ya no se limita a determinar si un token mantiene correctamente su paridad con el dólar.
También importa qué activos respaldan ese token, cuál es su liquidez, dónde están custodiados y qué ocurriría si millones de usuarios intentaran canjear sus stablecoins simultáneamente.
Cuanto mayor sea el mercado, más importante será su interacción con el sistema financiero tradicional.
Reino Unido parte con una enorme desventaja frente al dólar digital
El dominio estadounidense contrasta con la limitada presencia de stablecoins denominadas en libras esterlinas.
Mientras los tokens vinculados al dólar representan alrededor del 98% del mercado, las alternativas denominadas en otras monedas continúan teniendo una participación muy inferior.
Esto plantea una cuestión estratégica para Reino Unido.
Si los pagos y mercados tokenizados continúan creciendo utilizando principalmente dólares digitales, la utilización internacional de la libra podría quedar proporcionalmente más reducida dentro de esta nueva infraestructura financiera.
La FCA intenta acelerar el desarrollo de stablecoins británicas
Las autoridades británicas han empezado a responder.
La Autoridad de Conducta Financiera (FCA) ha utilizado un sandbox regulatorio específico para trabajar con potenciales emisores de stablecoins y finalizó en junio las normas británicas relacionadas con su emisión.
El objetivo es crear condiciones regulatorias que permitan desarrollar el mercado sin abandonar los requisitos de protección y estabilidad financiera.
El Banco de Inglaterra también está realizando experimentos con diferentes formas de dinero digital.
Stablecoins y una futura libra digital podrían coexistir
Una de las pruebas recientes del Banco de Inglaterra analizó precisamente si las stablecoins y una libra digital simulada podían funcionar conjuntamente dentro de pagos comerciales transfronterizos.
Esto apunta hacia un posible futuro donde diferentes tipos de dinero digital convivan.
Podrían existir depósitos bancarios tokenizados, stablecoins privadas y monedas digitales emitidas o respaldadas directamente por bancos centrales.
La cuestión para los reguladores será garantizar que estos sistemas puedan interoperar sin generar riesgos innecesarios para la estabilidad financiera.
El Banco de Inglaterra suaviza su posición
La postura británica también está evolucionando.
El Banco de Inglaterra había recibido críticas de participantes del sector que consideraban que algunas de sus propuestas iniciales podían imponer restricciones demasiado fuertes y dificultar el desarrollo de stablecoins denominadas en libras.
Durante 2026, el enfoque ha mostrado señales de mayor apertura.
La prioridad parece estar desplazándose hacia encontrar un equilibrio entre innovación, competitividad monetaria y estabilidad financiera.
Las stablecoins entran en el terreno de la geopolítica monetaria
La conclusión más importante es que el crecimiento de las stablecoins ya no puede analizarse únicamente como una tendencia del mercado cripto.
Con más de $300.000 millones en circulación, un dominio aproximado del 98% del dólar y grandes emisores manteniendo decenas de miles de millones en deuda estadounidense, estos activos están empezando a interactuar directamente con la arquitectura financiera internacional.
Si el mercado continúa expandiéndose, las consecuencias podrían ser significativas.
Por una parte, stablecoins como USDT y USDC pueden facilitar el acceso internacional al dólar y crear demanda adicional de Treasuries.
Por otra, su tamaño creciente puede introducir nuevos riesgos si una crisis provoca reembolsos masivos y obliga a liquidar reservas rápidamente.
La paradoja es considerable: una de las mayores innovaciones surgidas del ecosistema blockchain podría terminar convirtiéndose en una nueva infraestructura global para el dólar estadounidense y en un comprador cada vez más importante de la propia deuda de Estados Unidos.



