Francia avanza hacia una reforma fiscal que podría afectar directamente a los inversores en Bitcoin, Ethereum y stablecoins. La Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional ha respaldado varias enmiendas al presupuesto de 2027, entre ellas una propuesta para gravar las conversiones de criptomonedas a stablecoins vinculadas a monedas fiduciarias y otra para ampliar el impuesto de salida a determinados patrimonios cripto superiores a 800.000 euros. Las medidas todavía deben superar la tramitación parlamentaria antes de convertirse en ley.
Francia quiere cambiar las reglas fiscales de las criptomonedas
La Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional francesa ha aprobado varias propuestas que podrían modificar significativamente la tributación de los activos digitales a partir de 2027.
Las medidas forman parte del debate sobre el proyecto de Ley de Finanzas para el próximo ejercicio.
Entre las iniciativas respaldadas destaca la posibilidad de considerar las conversiones de criptomonedas a stablecoins vinculadas a monedas fiduciarias como operaciones sujetas a tributación.
Actualmente, este tipo de intercambio puede permitir que un inversor modifique su exposición al mercado sin realizar una conversión directa a euros.
La nueva propuesta pretende modificar ese tratamiento fiscal.
Sin embargo, la aprobación en comisión no significa que los cambios hayan entrado en vigor. Las enmiendas todavía deben superar el procedimiento legislativo correspondiente.
Convertir Bitcoin o Ethereum a stablecoins podría generar impuestos
La enmienda I-CF1826, presentada por el diputado francés Nicolas Sansu y aprobada el miércoles 7 de octubre, propone que las conversiones de criptomonedas a stablecoins vinculadas a monedas fiduciarias se conviertan en hechos imponibles.
La medida tendría efectos a partir del 1 de enero de 2027, siempre que sea incorporada a la legislación definitiva.
Esto afectaría a operaciones habituales dentro del mercado de criptomonedas.
Por ejemplo, un inversor que venda Bitcoin a cambio de una stablecoin vinculada al dólar podría tener que calcular y declarar la ganancia de capital generada por esa operación.
El aspecto más importante es que la obligación fiscal podría surgir incluso sin retirar dinero hacia una cuenta bancaria.
Francia busca cerrar una supuesta laguna fiscal
La justificación de la enmienda señala que el tratamiento actual de determinadas conversiones representa una laguna dentro de la legislación tributaria.
El objetivo de los legisladores que respaldan la propuesta es evitar que los beneficios acumulados en criptomonedas queden fuera del hecho imponible simplemente por convertirse en stablecoins.
Estas monedas digitales están diseñadas para mantener un valor vinculado a referencias como el dólar estadounidense o el euro.
Por ello, son utilizadas frecuentemente por inversores que desean reducir temporalmente su exposición a la volatilidad del mercado.
La propuesta francesa pretende que ese cambio de exposición no impida reconocer fiscalmente una ganancia realizada.
¿Cómo se calcularían las ganancias imponibles?
La enmienda establece que las ganancias sujetas a tributación se calcularían tomando como referencia el coste de adquisición de los activos transmitidos.
Cuando un inversor haya comprado unidades del mismo token a diferentes precios, se utilizaría un sistema de coste medio ponderado.
Este mecanismo permite calcular una referencia de adquisición considerando las diferentes compras realizadas.
Por ejemplo, un inversor podría haber adquirido Bitcoin en varios momentos y a distintos precios.
Al convertir parte de sus tenencias a stablecoins, tendría que determinar el coste correspondiente de acuerdo con las reglas aplicables.
La diferencia entre el valor de transmisión y el coste fiscal permitiría calcular la ganancia o pérdida correspondiente.
Un ejemplo de cómo podría afectar a los inversores
Supongamos que una persona adquiere una determinada cantidad de Bitcoin por 10.000 euros.
Posteriormente, su inversión alcanza un valor de 15.000 euros.
Si decide convertir esos Bitcoin en una stablecoin vinculada al dólar, habría generado una ganancia económica de 5.000 euros, suponiendo que no existan otros ajustes de coste.
Bajo la propuesta francesa, esa conversión podría desencadenar una obligación tributaria.
Lo relevante es que el inversor no necesitaría haber convertido sus criptomonedas a euros para que surgiera el hecho imponible.
Este ejemplo es ilustrativo y no constituye un cálculo fiscal definitivo, ya que la aplicación concreta dependerá de la legislación finalmente aprobada.
Las stablecoins podrían perder una ventaja fiscal para determinadas operaciones
Las stablecoins desempeñan un papel importante dentro del mercado de activos digitales.
Muchos inversores las utilizan para conservar liquidez, realizar operaciones entre plataformas o reducir su exposición a movimientos bruscos de precios.
En algunos regímenes fiscales, determinadas conversiones entre activos digitales reciben un tratamiento diferente al de las ventas por moneda fiduciaria.
La propuesta francesa pretende eliminar esa diferencia para los intercambios hacia stablecoins vinculadas a monedas tradicionales.
Esto podría modificar la planificación fiscal de los inversores residentes en Francia.
No obstante, la medida no implica una prohibición de utilizar stablecoins ni establece, por sí misma, un impuesto sobre el simple hecho de mantenerlas.
Francia también quiere permitir compensar pérdidas durante 10 años
La Comisión de Finanzas aprobó otra propuesta relevante para los inversores.
La enmienda CF798, presentada por el diputado Daniel Labaronne, contempla permitir el arrastre de pérdidas realizadas en criptomonedas durante un periodo de 10 años.
Este mecanismo podría ofrecer mayor flexibilidad para compensar resultados negativos con ganancias futuras, conforme a las condiciones que establezca la norma.
Por ejemplo, un inversor que registre pérdidas durante un ejercicio podría conservar la posibilidad de utilizarlas fiscalmente en años posteriores.
Sin embargo, la propuesta todavía debe superar el proceso legislativo.
Además, será necesario examinar la redacción definitiva para determinar qué ganancias podrán compensarse y bajo qué límites.
El impuesto de salida también podría incluir criptomonedas
Otra de las enmiendas aprobadas introduce cambios relacionados con los contribuyentes que trasladan su residencia fiscal fuera de Francia.
La propuesta busca ampliar el alcance del denominado impuesto de salida, conocido internacionalmente como exit tax.
Este mecanismo pretende gravar determinadas ganancias patrimoniales acumuladas cuando un contribuyente deja de ser residente fiscal en un país.
La nueva iniciativa incluiría determinados activos digitales dentro de ese marco.
De esta manera, los inversores con patrimonios cripto elevados podrían enfrentarse a obligaciones fiscales al trasladarse al extranjero.
El umbral propuesto se sitúa en 800.000 euros
Según la enmienda aprobada el jueves 8 de octubre, la ampliación del impuesto de salida alcanzaría a contribuyentes cuyas tenencias familiares de criptomonedas superen los 800.000 euros.
La propuesta contempla las ganancias no realizadas vinculadas a estos activos.
Esto significa que podrían entrar en el cálculo beneficios acumulados aunque el inversor no haya vendido sus criptomonedas.
Por ejemplo, una persona que compró Bitcoin a un precio inferior y posteriormente acumuló un patrimonio cripto superior al umbral podría quedar dentro del ámbito de la medida al trasladar su residencia.
Sin embargo, el umbral patrimonial no debe confundirse con una ganancia imponible de 800.000 euros.
La tributación concreta dependerá de las condiciones, los requisitos y las posibles excepciones que establezca el texto definitivo.
Francia busca ampliar el control sobre grandes patrimonios digitales
La ampliación del impuesto de salida refleja una preocupación diferente de la tributación sobre intercambios con stablecoins.
Mientras la primera propuesta se centra en operaciones realizadas dentro del mercado, el impuesto de salida aborda los cambios de residencia fiscal.
Su finalidad sería incorporar determinados beneficios acumulados en criptoactivos a un régimen que ya existe para otras categorías patrimoniales.
Sin embargo, la medida podría generar interrogantes sobre valoración, liquidez y capacidad de pago.
Un contribuyente puede acumular ganancias no realizadas sin disponer necesariamente de efectivo equivalente para afrontar una obligación tributaria inmediata.
Por ello, los mecanismos de aplazamiento y las condiciones de aplicación serán elementos importantes que deberán examinarse si la reforma avanza.
La Asamblea Nacional comenzará a examinar el presupuesto el 13 de octubre
Las propuestas aprobadas por la Comisión de Finanzas forman parte de una fase inicial del procedimiento legislativo.
La Asamblea Nacional francesa tiene previsto comenzar el examen del proyecto de Ley de Finanzas de 2027 el martes 13 de octubre de 2026.
Durante esta etapa, las enmiendas podrán ser debatidas y sometidas a nuevas decisiones parlamentarias.
Su contenido podría modificarse, rechazarse o incorporarse al texto presupuestario.
Por tanto, todavía no puede afirmarse que Francia haya aprobado definitivamente los nuevos impuestos sobre stablecoins o criptomonedas.
Grecia propone una fiscalidad cripto muy diferente
Las propuestas francesas llegan en una semana marcada por nuevas iniciativas fiscales dentro de Europa.
El Gobierno de Grecia presentó el 7 de octubre un proyecto de ley que contempla un impuesto del 10% sobre las ganancias de capital en criptomonedas obtenidas por personas físicas.
La iniciativa griega también incluye una exención para ganancias anuales de hasta 500 euros.
Sin embargo, existe una diferencia especialmente relevante respecto al planteamiento francés.
Grecia propone dejar exentos los intercambios entre criptoactivos, mientras Francia busca gravar específicamente las conversiones hacia stablecoins vinculadas a monedas fiduciarias.
Ambos proyectos muestran que los países europeos continúan adoptando enfoques tributarios distintos.
Europa todavía no tiene un impuesto único sobre criptomonedas
Aunque la Unión Europea ha desarrollado normas comunes para diferentes actividades relacionadas con activos digitales, la fiscalidad directa sigue dependiendo en gran medida de las legislaciones nacionales.
Esto permite que países como Francia y Grecia propongan tratamientos diferentes para operaciones similares.
Las diferencias pueden afectar a la forma en que los inversores calculan sus beneficios, compensan pérdidas y gestionan sus obligaciones fiscales.
Sin embargo, la residencia fiscal no depende únicamente del lugar donde una persona decide registrarse.
Está determinada por las normas aplicables y por las circunstancias reales del contribuyente.
Por ello, las diferencias tributarias entre países no deben interpretarse como una posibilidad automática de elegir libremente dónde pagar impuestos.
DAC8 ampliará el intercambio de información fiscal sobre criptomonedas
Las propuestas francesas coinciden con la aplicación de nuevas normas europeas de transparencia.
La directiva DAC8 amplía el intercambio automático de información fiscal relacionada con criptoactivos entre las autoridades de los Estados miembros.
Desde el 1 de enero de 2026, los proveedores de servicios incluidos en su ámbito deben recopilar información sobre determinados usuarios y operaciones.
Posteriormente, esos datos se comunicarán a las autoridades fiscales correspondientes.
El sistema permitirá compartir información entre administraciones tributarias de diferentes países europeos.
Los primeros intercambios de datos se realizarán en 2027
El calendario de DAC8 contempla que los primeros intercambios transfronterizos de información sobre operaciones realizadas durante 2026 se completen antes de finalizar septiembre de 2027.
Este mecanismo busca mejorar la capacidad de las autoridades para supervisar el cumplimiento de las obligaciones tributarias.
La normativa no establece por sí misma un impuesto único europeo sobre las criptomonedas.
Su función principal es reforzar la transparencia y el intercambio de datos.
De esta manera, los Estados miembros pueden mantener sus propios regímenes fiscales mientras comparten información relevante para su aplicación.
¿Cómo podrían cambiar las estrategias de los inversores franceses?
Si las propuestas son aprobadas, determinados inversores residentes en Francia podrían necesitar adaptar sus procedimientos de seguimiento fiscal.
Las conversiones hacia stablecoins pasarían a tener una relevancia tributaria específica.
Esto podría aumentar la importancia de registrar correctamente los precios de adquisición y transmisión de los activos.
La posibilidad de arrastrar pérdidas durante 10 años también podría influir en la planificación fiscal de las operaciones.
Para los grandes patrimonios, la ampliación del impuesto de salida añadiría nuevas consideraciones al trasladar la residencia fiscal.
Sin embargo, cualquier cambio práctico dependerá del contenido definitivo de la ley y de su entrada en vigor.
Análisis CoinWatcher: Francia endurece su enfoque mientras Europa mantiene modelos fiscales diferentes
Las propuestas respaldadas por la Comisión de Finanzas francesa muestran una intención clara de ampliar el alcance de la tributación sobre los activos digitales.
La iniciativa más relevante para los inversores habituales es la posibilidad de que las conversiones de Bitcoin, Ethereum y otras criptomonedas hacia stablecoins vinculadas a monedas fiduciarias generen obligaciones fiscales a partir de 2027.
Este cambio podría afectar a una operativa muy extendida dentro del mercado, utilizada para gestionar liquidez y reducir temporalmente la exposición a la volatilidad.
Al mismo tiempo, la propuesta de permitir compensar pérdidas durante 10 años introduce una medida potencialmente favorable para determinados contribuyentes.
La ampliación del impuesto de salida a patrimonios cripto familiares superiores a 800.000 euros representa un enfoque distinto, dirigido a las ganancias acumuladas por grandes tenedores que trasladan su residencia al extranjero.
La principal conclusión es que Francia busca ampliar los supuestos en los que las ganancias cripto quedan sujetas a tributación, mientras otros países europeos, como Grecia, proponen regímenes con exenciones más amplias para determinadas operaciones.
Esta diversidad fiscal coexistirá con una mayor transparencia impulsada por DAC8.
Por ahora, ninguna de las enmiendas descritas debe considerarse una obligación definitiva. La fecha clave será el 13 de octubre, cuando la Asamblea Nacional comience el examen del presupuesto de 2027.



