El ataque contra las billeteras hardware Coldcard ya supera los 120 millones de dólares en Bitcoin robados, convirtiéndose en uno de los mayores incidentes de seguridad registrados en dispositivos de autocustodia. El crecimiento de las pérdidas ha vuelto a poner el foco sobre la seguridad en la generación de semillas criptográficas y la importancia de actualizar los mecanismos de protección de las hardware wallets.
Las pérdidas continúan aumentando
Las estimaciones iniciales situaban el robo en unos 70 millones de dólares, pero nuevos análisis indican que el monto sustraído ya supera los 120 millones de dólares, afectando a miles de direcciones de Bitcoin creadas con versiones vulnerables del firmware de Coldcard.
El ataque explotó un fallo en la generación de las frases semilla, permitiendo que atacantes reconstruyeran claves privadas de determinados dispositivos.
El mempool de Bitcoin ayudó a detectar el ataque
El movimiento coordinado de cientos de transacciones llamó rápidamente la atención de analistas onchain al concentrarse en el mempool de Bitcoin, la zona donde permanecen las transacciones antes de ser confirmadas.
La rapidez con la que los fondos fueron barridos desde múltiples carteras permitió identificar un patrón automatizado compatible con una explotación masiva de claves privadas comprometidas.
El fallo afecta a la generación de semillas
La vulnerabilidad no estaba relacionada con la red Bitcoin, sino con determinadas versiones del firmware de Coldcard.
Según los investigadores, el error reducía la entropía utilizada para generar las frases de recuperación, haciendo que algunas semillas fueran predecibles para un atacante con suficiente capacidad técnica.
Actualizar el firmware no basta
Los expertos advierten de que instalar el firmware corregido no protege automáticamente a quienes crearon su cartera utilizando una versión vulnerable.
La recomendación es generar una nueva frase semilla completamente distinta y transferir todos los fondos a una nueva cartera creada con el firmware actualizado.
Un recordatorio para toda la industria
El incidente se ha convertido en uno de los mayores ataques registrados contra dispositivos de autocustodia y ha reabierto el debate sobre la importancia de la generación segura de claves criptográficas.
Aunque el problema afecta específicamente a determinadas versiones de Coldcard y no al protocolo Bitcoin, el caso demuestra que incluso las soluciones de almacenamiento offline pueden verse comprometidas si existe un fallo crítico en su proceso de inicialización.



