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Hong Kong refuerza la supervisión de las empresas cripto: auditorías, información financiera e investigaciones entran en el nuevo marco

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La SFC y el Accounting and Financial Reporting Council amplían su cooperación para incluir a los proveedores autorizados de servicios de activos virtuales. El nuevo acuerdo permitirá compartir información, remitir casos y coordinar inspecciones e investigaciones sobre información financiera, auditoría y cumplimiento, reforzando la integración de las empresas cripto dentro del sistema financiero regulado de Hong Kong.


Hong Kong amplía el control financiero sobre las empresas de criptomonedas

Hong Kong continúa desarrollando su marco regulatorio para los activos digitales, esta vez poniendo el foco sobre un área menos visible que el trading, pero fundamental para cualquier empresa financiera regulada: la calidad de sus cuentas, sus auditorías y la información que proporciona a los supervisores.

La Securities and Futures Commission de Hong Kong —SFC— y el Accounting and Financial Reporting Council —AFRC— han firmado un nuevo memorando de entendimiento que amplía la cooperación entre ambos organismos y extiende expresamente su alcance a los proveedores de servicios de activos virtuales autorizados por la SFC.

El acuerdo también cubre a sociedades autorizadas, compañías de fondos de capital variable registradas y fondos autorizados, por lo que las empresas cripto pasan a integrarse dentro de un marco de cooperación supervisora que abarca diferentes segmentos del mercado financiero hongkonés.

El acuerdo pone el foco en información financiera, auditoría y cumplimiento

La principal novedad no consiste en introducir una nueva licencia para operar con criptomonedas, sino en reforzar cómo los reguladores pueden supervisar la información financiera y el trabajo de auditoría de las entidades que ya se encuentran dentro del perímetro regulado.

Según la información publicada por la SFC, el memorando establece mecanismos para que ambos organismos cooperen en asuntos relacionados con información financiera, auditorías y trabajos de aseguramiento.

Esto significa que el crecimiento del sector cripto regulado en Hong Kong está empezando a acompañarse de una supervisión más cercana a la aplicada sobre instituciones financieras tradicionales.

Para un exchange o proveedor autorizado, cumplir las normas relacionadas con la custodia y negociación de activos digitales es solo una parte de sus obligaciones. La precisión de sus estados financieros, la calidad de sus controles internos y la fiabilidad de sus auditorías también pueden convertirse en elementos centrales de la supervisión.

Los reguladores podrán compartir información y coordinar investigaciones

El nuevo memorando crea además un marco formal para el intercambio de información entre la SFC y el AFRC, así como para la remisión de casos y la asistencia mutua cuando una investigación afecte a las competencias de ambos organismos.

La cooperación puede extenderse a inspecciones e investigaciones coordinadas, algo especialmente relevante cuando un posible problema contable también plantea cuestiones relacionadas con el cumplimiento de las obligaciones regulatorias de una empresa.

Hasta ahora, diferentes aspectos de una misma situación podían pertenecer a ámbitos supervisores distintos. El nuevo marco pretende facilitar que los dos organismos trabajen conjuntamente cuando exista esa intersección.

¿Qué cambia para las empresas cripto?

Para los proveedores de servicios de activos virtuales autorizados por la SFC, el acuerdo refuerza la importancia de mantener una infraestructura financiera y contable capaz de soportar un nivel de escrutinio comparable al de otros participantes regulados.

La supervisión ya no gira únicamente alrededor de cuestiones específicamente asociadas a las criptomonedas, como la custodia de claves, la protección de los activos de clientes, la prevención del blanqueo de capitales o la seguridad tecnológica.

También adquieren mayor relevancia cuestiones tradicionales de las finanzas corporativas, como la presentación de cuentas, la calidad de la auditoría, los controles internos y la consistencia de la información facilitada a los reguladores.

En la práctica, Hong Kong está enviando una señal clara: una empresa puede operar con blockchain y activos digitales, pero si forma parte del mercado financiero regulado también tendrá que responder a estándares financieros y contables convencionales.

No se trata de una prohibición ni de una nueva restricción al trading

El alcance del anuncio también debe interpretarse correctamente. El memorando no prohíbe nuevas actividades con criptomonedas ni introduce por sí mismo restricciones adicionales para los inversores.

Tampoco constituye una nueva licencia independiente para exchanges.

Lo que cambia es la capacidad de coordinación entre dos supervisores con responsabilidades diferentes. La SFC regula y supervisa determinadas actividades de los mercados financieros y de activos virtuales, mientras que el AFRC desempeña funciones relacionadas con la información financiera, la auditoría y la profesión contable.

El nuevo acuerdo permite conectar mejor ambos ámbitos.

El memorando sustituye al acuerdo firmado en 2021

La cooperación entre los dos organismos no comienza ahora. El nuevo memorando sustituye a un acuerdo firmado en 2021 entre la SFC y el entonces Financial Reporting Council.

Ese organismo pasó posteriormente a denominarse Accounting and Financial Reporting Council en 2022.

La diferencia relevante es que el mercado financiero de Hong Kong ha cambiado considerablemente desde entonces, especialmente por la expansión del marco regulatorio para activos virtuales.

Actualizar el acuerdo permite incorporar expresamente actividades y entidades que han ganado importancia durante los últimos años.

Hong Kong ya cuenta con exchanges de criptomonedas autorizados

La ampliación del memorando llega cuando Hong Kong dispone de un mercado regulado de plataformas de activos virtuales considerablemente más desarrollado que hace cinco años.

El informe anual 2025-2026 de la SFC señalaba que, a finales de marzo de 2026, existían 12 plataformas de negociación de activos virtuales autorizadas, mientras el supervisor continuaba estudiando solicitudes adicionales.

Esto significa que el nuevo marco de cooperación no se está preparando únicamente para un mercado futuro. Existe ya un grupo de compañías reguladas sobre las que pueden aplicarse estas capacidades de supervisión.

Hong Kong continúa ampliando su arquitectura regulatoria cripto

El acuerdo forma parte de un proceso regulatorio mucho más amplio. Hong Kong lleva varios años construyendo un marco que pretende integrar progresivamente diferentes actividades relacionadas con los activos digitales dentro de su sistema financiero.

Durante 2026, las autoridades han continuado trabajando en propuestas relacionadas con servicios de asesoramiento y gestión de activos virtuales. La SFC también ha desarrollado normas y consultas para otras áreas del mercado, incluyendo productos tokenizados y diferentes servicios relacionados con criptomonedas.

La dirección general es relevante porque Hong Kong no está tratando todos los servicios cripto como una única actividad. El marco se está dividiendo progresivamente según las funciones que desempeña cada empresa y los riesgos asociados a ellas.

La tokenización también está ganando espacio

El desarrollo regulatorio no se limita a los exchanges.

La SFC ha avanzado igualmente en su marco para productos de inversión tokenizados y en abril de 2026 introdujo nuevas disposiciones relacionadas con la negociación secundaria de determinados productos tokenizados autorizados.

Esto muestra cómo la estrategia de Hong Kong abarca dos mercados que están empezando a converger: las criptomonedas tradicionales y la tokenización de instrumentos financieros.

En ambos casos, la cuestión de la información financiera y la auditoría adquiere especial importancia a medida que instituciones reguladas empiezan a operar utilizando infraestructura blockchain.

El principio es cada vez más parecido al de las finanzas tradicionales

Uno de los elementos que define la evolución regulatoria de Hong Kong es la intención de aplicar estándares comparables cuando actividades diferentes generan riesgos similares.

Para las empresas cripto, esto significa que la innovación tecnológica no elimina obligaciones tradicionales relacionadas con transparencia, gobierno corporativo, controles financieros o protección de los inversores.

Una compañía puede utilizar wallets y blockchain para prestar sus servicios, pero continúa necesitando demostrar que sus cuentas reflejan adecuadamente su situación financiera y que los procesos utilizados para verificarlas son fiables.

Esta convergencia puede convertirse en uno de los principales cambios estructurales de la industria durante los próximos años.

La auditoría es especialmente importante en el sector cripto

Los acontecimientos ocurridos en diferentes plataformas internacionales durante los últimos años han demostrado que conocer los activos onchain de una empresa no siempre permite comprender completamente su situación financiera.

Una plataforma puede demostrar que controla determinadas criptomonedas y, aun así, mantener pasivos, obligaciones o riesgos que no aparecen simplemente observando sus wallets.

Por eso existe una diferencia fundamental entre una prueba de reservas y unos estados financieros auditados.

La prueba de reservas intenta demostrar la existencia y control de determinados activos. Una auditoría financiera analiza un conjunto mucho más amplio de información sobre la empresa.

No son herramientas equivalentes.

El nuevo acuerdo puede mejorar el intercambio de señales de riesgo

La coordinación entre la SFC y el AFRC puede resultar especialmente útil cuando aparecen discrepancias contables o problemas detectados durante una auditoría.

Un hallazgo aparentemente financiero puede revelar problemas regulatorios más amplios. De la misma manera, una investigación de la SFC puede descubrir cuestiones relacionadas con la calidad de la información financiera o del trabajo realizado por un auditor.

Disponer de procedimientos establecidos para compartir información y remitir casos reduce la separación entre ambos ámbitos de supervisión.

El objetivo es que una señal de riesgo detectada por uno de los organismos pueda llegar al supervisor competente sin depender de mecanismos improvisados.

La medida también aumenta las exigencias operativas para el sector

Una regulación más completa puede proporcionar mayor claridad a las empresas que quieren operar desde Hong Kong, pero también aumenta las exigencias de entrada y permanencia en el mercado.

Las compañías necesitan invertir en departamentos de cumplimiento, auditoría, contabilidad, gestión de riesgos, ciberseguridad y controles internos.

Para grandes plataformas internacionales, esos costes pueden ser asumibles. Para compañías más pequeñas, pueden convertirse en una barrera significativa.

Por eso el desarrollo regulatorio puede tener dos efectos simultáneos: aumentar la confianza institucional en el mercado y elevar el coste necesario para operar dentro de él.

Hong Kong busca combinar innovación y supervisión

El verdadero interés de la estrategia hongkonesa está precisamente en ese equilibrio.

Las autoridades continúan permitiendo el desarrollo de servicios relacionados con criptomonedas, tokenización y productos financieros digitales, pero al mismo tiempo están ampliando la infraestructura utilizada para supervisarlos.

El nuevo memorando entre la SFC y el AFRC encaja dentro de ese proceso. No crea un nuevo mercado ni introduce una tecnología diferente, pero refuerza una de las capas necesarias para que las empresas de activos digitales funcionen dentro de un sistema financiero regulado.

CoinWatcher: las criptomonedas entran cada vez más en las reglas del sistema financiero

La importancia del acuerdo entre la SFC y el AFRC no está únicamente en las nuevas facultades de cooperación, sino en lo que representa para la evolución del mercado de activos digitales en Hong Kong.

Los proveedores autorizados de servicios de activos virtuales están dejando de ser tratados como una categoría aislada que necesita exclusivamente normas específicas para criptomonedas. A medida que el sector madura, también queda integrado en mecanismos tradicionales de supervisión financiera relacionados con auditoría, información contable, controles internos e investigaciones regulatorias.

Hong Kong continúa ampliando simultáneamente su mercado de activos virtuales y la infraestructura encargada de supervisarlo. El territorio ya contaba con 12 plataformas autorizadas a finales de marzo de 2026 y sigue desarrollando marcos para nuevas actividades relacionadas con asesoramiento, gestión y tokenización.

El mensaje para las compañías que quieran participar en ese mercado es cada vez más claro: la tecnología puede ser descentralizada, pero una empresa regulada sigue teniendo responsabilidades financieras, contables y de cumplimiento.

Para la industria cripto, esa evolución supone mayores costes y exigencias. Para Hong Kong, representa un paso más hacia un modelo en el que los activos digitales dejan de funcionar en un perímetro regulatorio separado y comienzan a integrarse progresivamente dentro de las mismas estructuras de supervisión que sostienen al resto del sistema financiero.

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