El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, podría enfrentar una investigación penal tras ser acusado de mentir bajo juramento. La medida llega en pleno impulso de Donald Trump por un recorte agresivo de tasas.
Acusaciones de perjurio contra el presidente de la Fed
La congresista Anna Paulina Luna, aliada cercana de Trump, ha remitido formalmente al Departamento de Justicia una denuncia penal contra Jerome Powell. La legisladora acusa al presidente de la Reserva Federal de haber hecho dos declaraciones falsas bajo juramento, relacionadas con el costoso proyecto de renovación del edificio Eccles, sede de la Fed.
Según la carta enviada al DOJ, Powell testificó el 25 de junio ante el Comité Bancario del Senado y proporcionó información que, según Luna, era «materialmente falsa». En una segunda instancia, Powell habría minimizado en una carta a la OMB el aumento del presupuesto del proyecto de $1.9 mil millones a $2.5 mil millones, calificándolo como cambios menores, algo que los documentos revisados por el Congreso desmienten.
El trasfondo: Trump presiona por una fuerte bajada de tasas
La acusación se produce en un momento en que el presidente Trump incrementa la presión pública sobre la Reserva Federal para reducir los tipos de interés en 300 puntos básicos. Según Trump, la inflación se encuentra lo suficientemente controlada como para justificar un recorte sustancial, que podría estimular la economía de cara a las elecciones.
Aunque ha considerado la posibilidad de destituir a Powell, Trump ha indicado que probablemente no lo haga. Sin embargo, sugirió que las acusaciones actuales podrían forzar su renuncia.
Impacto sobre las probabilidades de recorte
Las tensiones en torno a Powell están influyendo en las expectativas del mercado. Según los datos más recientes del CME FedWatch, existe una probabilidad del 56.1% de que la Fed recorte tasas en septiembre. No obstante, es casi seguro que la reunión del 30 de julio terminará sin cambios, dado que los datos laborales de junio mostraron un mercado aún sólido.
Por ahora, la presión política, las acusaciones legales y las condiciones macroeconómicas convergen para colocar al presidente de la Fed en una posición precaria sin precedentes.



