El bloqueo de la Ley CLARITY en el Senado estadounidense no ha detenido los cambios regulatorios del mercado de activos digitales. Según un análisis publicado por CoinDesk, la SEC y la CFTC están utilizando sus competencias para facilitar determinadas actividades relacionadas con las acciones tokenizadas y la tecnología blockchain. Sin embargo, la industria sigue afrontando una cuestión fundamental: hasta qué punto las decisiones de los reguladores pueden sustituir la seguridad jurídica de una legislación aprobada por el Congreso.
La Ley CLARITY no consigue avanzar en el Senado estadounidense
El 15 de septiembre, la Ley CLARITY no logró superar una votación de procedimiento en el Senado de Estados Unidos, según la información publicada por CoinDesk. El resultado retrasó el avance de una propuesta legislativa destinada a establecer un marco regulatorio más amplio para los activos digitales.
El proyecto pretendía abordar cuestiones relacionadas con las criptomonedas, los valores tokenizados y las responsabilidades de los intermediarios que participan en estos mercados.
Su alcance iba más allá de Bitcoin y las criptomonedas tradicionales, ya que el desarrollo de la tokenización plantea nuevas preguntas sobre la representación digital de acciones, bonos y otros activos.
El estancamiento legislativo deja pendientes cuestiones sobre la distribución de competencias regulatorias y las condiciones bajo las cuales las empresas pueden desarrollar nuevos productos financieros basados en blockchain.
Sin embargo, la ausencia de una nueva ley no ha impedido que los reguladores estadounidenses impulsen medidas dentro de sus competencias actuales.
La SEC abre una vía para negociar acciones tokenizadas mediante blockchain
Según el artículo de CoinDesk, dos días después de la votación sobre CLARITY, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) emitió una exención de innovación destinada a permitir determinadas operaciones con acciones estadounidenses tokenizadas.
La medida contempla la negociación de valores mediante infraestructuras blockchain, incluidos los creadores de mercado automatizados y los fondos de liquidez.
Estos mecanismos, habituales en las finanzas descentralizadas, permiten ejecutar operaciones utilizando contratos inteligentes y reservas de activos aportadas por proveedores de liquidez.
El régimen descrito establece condiciones específicas para las plataformas participantes. Entre ellas se encuentran la verificación de identidad de los usuarios y determinados límites sobre la actividad de negociación.
También contempla exenciones de registro para ciertas plataformas y proveedores de liquidez en relación con las actividades cubiertas.
Paul Atkins, presidente de la SEC, presentó la iniciativa como una medida transitoria hacia una regulación más duradera.
No obstante, su alcance es más limitado que el de una legislación integral sobre activos digitales.
Una exención de cinco años con restricciones para las plataformas
La exención de innovación descrita por CoinDesk tiene una duración prevista de cinco años y está diseñada para permitir el desarrollo de un modelo específico de negociación de acciones tokenizadas.
El régimen no establece una autorización general para comercializar cualquier producto financiero mediante blockchain.
Las operaciones estarían limitadas a participantes cuya identidad haya sido verificada, mientras que el volumen negociado no podría superar una pequeña proporción del volumen habitual de cada acción.
Además, la exención no permite operar con margen y la SEC conserva la facultad de modificar sus condiciones o duración.
Estas restricciones buscan delimitar el alcance de la iniciativa mientras las plataformas desarrollan nuevas infraestructuras de negociación.
Para las empresas interesadas en participar, el principal desafío será demostrar que sus sistemas pueden ofrecer ventajas operativas sin introducir riesgos desproporcionados para los inversores.
La CFTC también actualiza sus criterios sobre activos tokenizados
La Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos de Estados Unidos (CFTC) está desarrollando medidas relacionadas con el uso de activos digitales y tecnología blockchain en los mercados que supervisa.
El 24 de septiembre, el organismo actualizó sus orientaciones para abordar la inversión de fondos de clientes en versiones tokenizadas de determinados activos permitidos y el uso de blockchain para cumplir obligaciones de mantenimiento de registros.
Estas aclaraciones permiten a los participantes del mercado conocer mejor cómo se aplican las normas existentes a determinadas actividades basadas en nuevas tecnologías.
Sin embargo, las orientaciones administrativas no sustituyen una reforma legislativa integral ni eliminan todas las incertidumbres jurídicas relacionadas con los activos digitales.
Las acciones tokenizadas abren una nueva etapa para los mercados financieros
La iniciativa de la SEC podría facilitar la experimentación con modelos de negociación en los que las acciones se representan mediante tokens registrados en una blockchain.
Entre las posibilidades que explora el sector se encuentran la automatización de operaciones, una mayor disponibilidad de los mercados y la integración de los valores tradicionales con otras aplicaciones financieras digitales.
No obstante, representar una acción mediante un token no garantiza por sí mismo una reducción de costes, una mayor liquidez ni una ejecución más eficiente.
Las plataformas deberán demostrar que sus sistemas funcionan correctamente y que ofrecen ventajas verificables frente a los mecanismos convencionales de negociación.
La exención estadounidense constituye un entorno limitado para poner a prueba algunas de estas posibilidades antes de considerar cambios regulatorios más amplios.
¿Qué posee realmente un inversor cuando compra una acción tokenizada?
Una de las principales cuestiones para los inversores es determinar qué derechos adquieren al comprar un producto comercializado como acción tokenizada.
No todos estos instrumentos funcionan de la misma manera.
Algunos representan derechos sobre acciones reales, mientras que otros ofrecen únicamente una exposición sintética a las variaciones de su precio.
En este segundo caso, el inversor puede recibir pagos vinculados al rendimiento de una empresa sin convertirse necesariamente en accionista ni adquirir derechos de voto.
La exención de innovación de la SEC establece que las acciones tokenizadas negociadas bajo este régimen deben proporcionar derechos equivalentes a los de las acciones tradicionales correspondientes, incluidos los dividendos y los derechos de voto.
También contempla la posibilidad de que un tercero tokenice acciones sin la participación directa de la empresa emisora, siempre que se cumplan determinadas condiciones y que la compañía tenga la oportunidad de oponerse a su negociación en la plataforma.
Para los inversores, resulta fundamental distinguir entre la titularidad directa de una acción, una participación indirecta en valores mantenidos por un custodio y un derecho contractual vinculado a la evolución de su precio.
Los riesgos que deben examinar los inversores antes de comprar acciones tokenizadas
La tokenización introduce nuevas posibilidades operativas, pero también exige analizar riesgos que pueden diferir de los presentes en los mercados bursátiles tradicionales.
Uno de ellos es la liquidez. En una plataforma que utiliza fondos de liquidez automatizados, el precio final de una operación puede variar según el tamaño de la orden y los activos disponibles.
Por este motivo, un precio aparentemente atractivo no garantiza que un inversor pueda comprar o vender una cantidad importante de tokens sin provocar un movimiento significativo en la cotización.
También es necesario examinar quién custodia las acciones subyacentes, cómo se transmiten los dividendos y los derechos de voto y qué ocurre si el proveedor de tokenización deja de operar.
Otro aspecto relevante es el procedimiento de salida si una plataforma cierra o finaliza el acuerdo que permite emitir los tokens.
Las posibles ventajas, como una liquidación más rápida o un acceso más sencillo a determinados mercados, deben evaluarse junto con estos riesgos operativos y jurídicos.
La diferencia entre una autorización regulatoria y una ley permanente
El debate que plantea Alex Tapscott, director ejecutivo de CMCC Global Capital Markets, se centra en la diferencia entre las medidas que pueden adoptar los reguladores y la seguridad jurídica que proporciona una legislación aprobada por el Congreso.
Las exenciones y orientaciones administrativas permiten desarrollar determinadas actividades bajo las competencias legales actuales de la SEC y la CFTC.
Sin embargo, pueden tener una duración limitada, estar sujetas a modificaciones o depender de interpretaciones que cambien con el tiempo.
Esta distinción resulta especialmente importante para los bancos, gestores de activos y otras instituciones financieras que estudian inversiones a largo plazo en infraestructuras blockchain.
Tapscott sostiene que la industria dispone actualmente de una oportunidad para desarrollar productos y demostrar su utilidad, aunque considera que la ausencia de una legislación integral continúa representando una fuente de incertidumbre.
Su planteamiento refleja una de las cuestiones centrales del debate regulatorio estadounidense: cómo facilitar la experimentación tecnológica sin dejar sin resolver las reglas permanentes que deberán cumplir los participantes del mercado.
Análisis CoinWatcher: la tokenización avanza mientras persiste la incertidumbre legislativa
El estancamiento de la Ley CLARITY no ha detenido la actividad regulatoria relacionada con los activos digitales en Estados Unidos.
La SEC ha establecido una exención temporal para determinadas plataformas de negociación de acciones tokenizadas, mientras que la CFTC ha actualizado sus orientaciones sobre inversiones tokenizadas y registros basados en blockchain.
Estas medidas permiten desarrollar actividades concretas dentro del marco jurídico existente, pero no resuelven todas las cuestiones que pretendía abordar el proyecto legislativo.
Para las empresas financieras, el alcance de las exenciones, su duración y las condiciones de supervisión serán factores relevantes a la hora de decidir si desarrollan nuevas infraestructuras.
Para los inversores, la cuestión fundamental será comprobar qué derechos incorpora cada producto tokenizado y si sus posibles ventajas justifican los riesgos adicionales.
La negociación de acciones mediante blockchain dispone ahora de un marco experimental más definido en Estados Unidos, aunque el establecimiento de reglas legislativas permanentes continúa pendiente.



