La presidenta de la Fed de San Francisco considera razonable realizar dos recortes de tasas este año, aunque subraya la necesidad de cautela frente a las presiones de Trump.
Daly pide cautela: “No hay que recortar anticipadamente”
Mary Daly, presidenta del Banco de la Reserva Federal de San Francisco, se sumó al grupo de funcionarios que respaldan una política monetaria paciente. En una entrevista con Bloomberg, Daly afirmó que dos recortes de tipos en 2025 son una expectativa razonable, pero que no deben adelantarse sin fundamentos sólidos.
Daly advierte que aún no hay datos suficientes que justifiquen una baja inmediata de tasas, a pesar de las recientes presiones inflacionarias derivadas de los aranceles impulsados por la administración Trump.
Impacto de los aranceles de Trump bajo evaluación
Daly subrayó que, si bien los aranceles podrían generar inflación, todavía no hay evidencia contundente de que estos estén afectando negativamente a la economía. Sin embargo, también reconoció que esperar a que la inflación alcance exactamente el 2% podría dañar el crecimiento económico.
En ese sentido, insistió en que la Fed debe actuar con equilibrio, vigilando los riesgos tanto de una recesión como de un repunte inflacionario descontrolado.
Trump insiste en recortes agresivos y posibles tensiones internas
El presidente Donald Trump ha reclamado abiertamente una reducción inmediata de 300 puntos básicos, criticando a la Reserva Federal por “retrasarse”. Estas declaraciones han alimentado rumores sobre una posible destitución del presidente actual de la Fed, Jerome Powell, quien se ha mostrado firme en mantener un enfoque basado en datos.
Más voces dentro de la Fed respaldan mantener tasas
Adriana Kugler, gobernadora de la Fed, también señaló esta semana que mantener la tasa actual por un tiempo es apropiado, dado el sólido mercado laboral y los riesgos inflacionarios persistentes. Kugler reafirmó su compromiso con la evaluación continua de datos económicos antes de tomar cualquier decisión.
En paralelo, el informe de inflación de junio mostró que el IPC anual subió al 2,7%, el nivel más alto desde febrero, mientras que el IPP descendió al 2,3%, mostrando señales mixtas sobre la presión de precios en la economía.



