La plataforma de video Rumble (anfitriona de Truth Social, la red del presidente Donald Trump) evalúa la adquisición de Northern Data, compañía alemana especializada en servicios de computación de alto rendimiento, en un acuerdo valorado en aproximadamente $1.170 millones.
Un movimiento estratégico hacia la IA a gran escala
La operación otorgaría a Rumble el control de Taiga, la división de nube de Northern Data, y Ardent, su negocio de centros de datos a gran escala. Entre los activos clave destaca un inventario masivo de GPUs de última generación, incluyendo 20.480 chips Nvidia H100 y más de 2.000 H200.
Según Rumble, tras la operación Tether se convertiría en un cliente estratégico, con un compromiso multianual de compra de GPUs. Además, pasaría a ser el mayor accionista individual de Rumble, mientras que el CEO Chris Pavlovski mantendría la mayoría de los derechos de voto.
Tether, accionista de peso
Actualmente, Tether posee un 48% de Rumble tras invertir $775 millones en diciembre de 2024, y controla el 54% de Northern Data. El acuerdo contemplaría un canje de 2,319 acciones de Rumble por cada acción de Northern Data, valorando esta última en $18,3 por acción, lo que representa un descuento del 32% sobre su último cierre en Fráncfort.
De concretarse, los accionistas de Northern Data controlarían aproximadamente un 33,3% de Rumble.
Venta de la división cripto
El plan también incluiría la venta del negocio de minería de criptomonedas Peak Mining de Northern Data, utilizando los ingresos para amortizar parte de un préstamo de 575 millones de euros otorgado por Tether hace casi dos años.
Contexto del mercado
Rumble salió a bolsa en diciembre de 2021 a través de una fusión SPAC y cuenta entre sus inversores iniciales a Peter Thiel y Narya (firma cofundada por JD Vance, actual vicepresidente de EE. UU.).
Tether, por su parte, es el mayor emisor mundial de stablecoins, con más de $160.000 millones en circulación de su criptomoneda anclada al dólar.
Aunque ambas compañías han mostrado disposición para avanzar, han aclarado que no existe garantía de que las conversaciones deriven en una oferta formal.



