Bybit y Franklin Templeton amplían el uso institucional de los activos tokenizados con un programa que permite utilizar participaciones de fondos del mercado monetario emitidas mediante Benji como garantía para obtener crédito en USDT o USDC. Las instituciones pueden mantener los activos bajo custodia fuera del exchange y conservar su exposición al rendimiento del fondo mientras utilizan la liquidez obtenida para operar en los mercados cripto.
Bybit lleva los fondos tokenizados al mercado de garantías
La tokenización de activos financieros está empezando a superar una de sus primeras etapas. Ya no se trata únicamente de representar bonos, fondos o instrumentos tradicionales dentro de una blockchain, sino de conseguir que esos activos puedan utilizarse como piezas funcionales dentro de una nueva infraestructura financiera.
La asociación anunciada por Bybit y Franklin Templeton este 28 de septiembre avanza precisamente en esa dirección.
El nuevo programa permitirá a determinadas instituciones utilizar participaciones tokenizadas de fondos de Franklin Templeton como garantía para acceder a líneas de crédito denominadas en USDT o USDC, que posteriormente podrán utilizar para operar dentro de Bybit.
La diferencia fundamental es que la institución no necesita vender las participaciones del fondo para conseguir esa liquidez ni depositarlas directamente en el exchange.
Los activos permanecerán bajo custodia fuera de Bybit
Las participaciones utilizadas como garantía son emitidas mediante Benji, la plataforma de activos digitales de Franklin Templeton. Bajo la nueva estructura, los clientes elegibles podrán pignorar esas participaciones mientras permanecen bajo custodia fuera del exchange.
A cambio, Bybit les proporciona acceso a líneas de crédito en stablecoins.
El modelo permite separar dos elementos que normalmente aparecen unidos en un exchange: la custodia del activo utilizado como garantía y la plataforma donde se realiza el trading.
Para una institución, esta diferencia puede ser especialmente relevante porque reduce la necesidad de mantener todos sus activos dentro de la infraestructura de un exchange para acceder a liquidez.
Una institución puede mantener el fondo y utilizar su valor al mismo tiempo
El atractivo financiero del modelo está en evitar que un activo productivo permanezca inmovilizado.
Una institución que mantiene participaciones en un fondo del mercado monetario obtiene el rendimiento correspondiente al fondo. Si necesitara capital para operar, una alternativa sería vender esas participaciones, obtener dólares o stablecoins y trasladar posteriormente la liquidez al exchange.
El programa de Bybit y Franklin Templeton busca eliminar parte de ese proceso.
Las participaciones pueden utilizarse como garantía mientras la institución obtiene una línea de crédito en USDT o USDC. De esta manera, el activo subyacente puede continuar generando rendimiento mientras su valor económico respalda otras operaciones.
Esto mejora la eficiencia del capital
La estructura introduce un concepto fundamental para los mercados institucionales: eficiencia de capital.
Una cartera puede contener activos de elevada calidad que, aunque produzcan rendimiento, no siempre pueden utilizarse directamente como garantía en otras plataformas. Cuando esos activos se integran dentro de sistemas de colateral, el mismo capital puede desempeñar varias funciones dentro de una estrategia financiera.
En este caso, el fondo continúa siendo una inversión, pero también se convierte en una fuente potencial de capacidad crediticia.
Esto no significa que exista dinero gratuito ni que desaparezca el riesgo. El crédito continúa sujeto a condiciones, requisitos de garantía y mecanismos de gestión de riesgo. Lo que cambia es la utilidad financiera del activo tokenizado.
La tokenización empieza a competir con la infraestructura tradicional
Esta evolución ayuda a entender por qué grandes instituciones financieras están prestando tanta atención a la tokenización.
Digitalizar un fondo simplemente para representar sus participaciones en blockchain ofrece algunas ventajas operativas, pero el potencial aumenta considerablemente cuando esas participaciones pueden moverse e interactuar con otros servicios financieros.
Un activo tokenizado puede utilizarse potencialmente para liquidación, transferencias, garantías, financiación y otras operaciones programables.
El anuncio de Bybit y Franklin Templeton muestra cómo esas posibilidades están empezando a conectarse con mercados que funcionan las 24 horas.
Benji es una pieza fundamental de la estrategia de Franklin Templeton
Franklin Templeton lleva varios años desarrollando infraestructura blockchain mediante su plataforma Benji, utilizada para emitir y administrar participaciones tokenizadas de productos financieros.
La plataforma alcanzó aproximadamente $1.980 millones en activos bajo gestión en abril, según las cifras proporcionadas por Franklin Templeton en la información compartida. Datos posteriores de RWA.xyz situaban esa cantidad alrededor de $669 millones para BENJI.
La diferencia demuestra también que los activos bajo gestión de estos productos pueden variar considerablemente con el tiempo, por lo que conviene separar el crecimiento estructural del mercado de la evolución individual de cada fondo.
El mercado de fondos monetarios tokenizados ya mueve miles de millones
El programa aparece dentro de un mercado que ha crecido rápidamente.
El Banco de Pagos Internacionales situaba el mercado de fondos tokenizados del mercado monetario por encima de $9.000 millones en septiembre de 2025, según la información proporcionada.
Estos productos resultan especialmente interesantes para la tokenización porque combinan dos características que el mercado cripto necesita constantemente: activos relativamente líquidos y generación de rendimiento.
Las stablecoins proporcionan liquidez digital, pero generalmente mantener USDT o USDC por sí solo no equivale a poseer directamente una participación en un fondo monetario que invierte en instrumentos financieros generadores de rendimiento.
Los fondos tokenizados intentan cubrir parte de ese espacio.
BUIDL demuestra que el modelo de colateral ya está expandiéndose
Franklin Templeton tampoco es la única gran gestora que intenta convertir activos tokenizados en infraestructura financiera utilizable.
El USD Institutional Digital Liquidity Fund —BUIDL— de BlackRock se ha convertido en una de las principales referencias del sector, con aproximadamente $2.200 millones según los datos incluidos en la información compartida.
BUIDL ya puede utilizarse como garantía dentro de diferentes infraestructuras del mercado cripto. Crypto.com y Deribit lo aceptan como colateral, mientras que Binance ha desarrollado una estructura que permite a determinados clientes institucionales utilizar BUIDL como garantía manteniéndolo fuera del exchange.
La entrada de los fondos de Franklin Templeton en una estructura similar dentro de Bybit aumenta la competencia por este mercado.
La batalla ya no es solamente por tokenizar activos
Durante los primeros años de expansión de los RWA, una de las principales métricas era cuánto capital estaba siendo tokenizado.
Esa cifra continúa siendo importante, pero empieza a aparecer una pregunta más relevante: ¿qué puede hacerse realmente con esos activos después de tokenizarlos?
Un fondo tokenizado que únicamente puede comprarse, mantenerse y venderse reproduce digitalmente buena parte de la experiencia financiera tradicional.
Un fondo que también puede utilizarse como garantía, transferirse dentro de diferentes infraestructuras o participar en sistemas de financiación tiene una utilidad considerablemente mayor.
Esta segunda fase puede determinar qué productos consiguen desarrollar auténticos efectos de red.
La custodia fuera del exchange es una parte esencial del modelo
La posibilidad de mantener los activos fuera de Bybit merece especial atención.
Después de diferentes crisis sufridas por la industria cripto, muchas instituciones han intentado reducir la cantidad de activos que necesitan mantener directamente en exchanges.
El problema tradicional es que el trading requiere garantías. Si una institución quiere abrir posiciones importantes, normalmente necesita proporcionar capital que cubra el riesgo asumido.
Los sistemas de colateral fuera del exchange intentan resolver esa tensión: permiten que determinados activos permanezcan bajo una estructura de custodia separada mientras su valor se reconoce como garantía para operar.
Esto no elimina completamente el riesgo de contraparte, pero modifica considerablemente dónde se encuentra el activo y qué exposición asume cada participante.
El riesgo no desaparece por utilizar bonos o fondos monetarios
Los activos utilizados como garantía pueden considerarse de mayor calidad que muchas criptomonedas volátiles, pero el modelo continúa teniendo riesgos.
El valor de las participaciones puede cambiar. También existen riesgos relacionados con liquidez, crédito, contraparte, custodia y ejecución.
Además, cuando una línea de crédito se utiliza para financiar operaciones con criptomonedas, el resultado de esas operaciones puede generar pérdidas independientemente de la calidad del activo utilizado como colateral.
Por eso la tokenización mejora la movilidad y utilidad del capital, pero no elimina las reglas fundamentales de la gestión de riesgo.
El vínculo entre TradFi y los exchanges se está haciendo más profundo
La asociación también muestra una transformación más amplia de la infraestructura cripto.
Durante años, los exchanges dependieron principalmente de garantías denominadas en criptomonedas o stablecoins. Ahora empiezan a integrar instrumentos procedentes directamente de las finanzas tradicionales.
Bonos del Tesoro tokenizados.
Fondos monetarios.
Crédito privado.
Acciones.
Y otros activos del mundo real.
La frontera entre una cartera tradicional y una cuenta institucional de trading cripto comienza así a reducirse.
Franklin Templeton y Bybit preparan además otro producto tokenizado
La colaboración no terminará con el programa de garantías.
Ambas compañías también planean desarrollar un producto de inversión tokenizado destinado a usuarios de wallets dentro del ecosistema de Bybit y Mantle.
Todavía no se han revelado detalles suficientes sobre su estructura, activos subyacentes, rendimiento o fecha de lanzamiento.
Por tanto, sería prematuro determinar exactamente cómo funcionará.
Sin embargo, el anuncio muestra que la relación entre las dos compañías pretende extenderse más allá del colateral institucional.
Mantle puede convertirse en otra vía de distribución
La participación de Mantle resulta especialmente interesante porque introduce una infraestructura blockchain adicional dentro de la estrategia.
Si el futuro producto se distribuye directamente mediante wallets, Franklin Templeton podría acceder a usuarios acostumbrados a interactuar con productos onchain sin depender exclusivamente de los canales tradicionales utilizados para distribuir fondos de inversión.
Para las gestoras, esta posibilidad representa uno de los grandes atractivos de la tokenización: utilizar blockchain no solamente como registro tecnológico, sino también como una nueva capa de distribución financiera.
Los fondos tokenizados pueden convertirse en el puente entre stablecoins y TradFi
Las stablecoins han demostrado que existe una fuerte demanda de dólares digitales capaces de moverse rápidamente entre diferentes mercados.
Los fondos monetarios tokenizados añaden otra característica: rendimiento procedente de activos financieros tradicionales.
Si además esos fondos pueden utilizarse como garantía, su función se amplía todavía más.
Esta combinación puede convertirlos en una pieza importante de la infraestructura institucional onchain, especialmente para compañías que necesitan mantener liquidez sin renunciar completamente al rendimiento del capital.
CoinWatcher: la verdadera carrera de los RWA empieza con su utilidad
El acuerdo entre Bybit y Franklin Templeton representa algo más importante que la incorporación de un nuevo activo como garantía.
Está mostrando hacia dónde puede evolucionar el mercado de Real World Assets —RWA—.
La primera etapa consistió en trasladar activos tradicionales a blockchain. La siguiente consiste en conseguir que esos activos interactúen realmente con la infraestructura financiera digital.
Permitir que una institución mantenga participaciones de un fondo monetario bajo custodia externa, continúe obteniendo su rendimiento y utilice simultáneamente esas participaciones para acceder a crédito en USDT o USDC es un ejemplo concreto de esa evolución.
La competencia también empieza a intensificarse. BlackRock ya dispone de BUIDL integrado como garantía en diferentes plataformas, mientras Franklin Templeton amplía ahora la utilidad de sus productos tokenizados mediante Bybit.
Por eso la próxima batalla del sector probablemente no se medirá únicamente por los miles de millones de dólares tokenizados.
También habrá que observar cuánto de ese capital puede utilizarse realmente como colateral, cuántas plataformas lo aceptan, qué liquidez genera y hasta qué punto consigue integrarse con los mercados financieros digitales.
Tokenizar un activo permite llevarlo a blockchain.
Convertirlo en garantía hace que empiece a funcionar dentro de ella.



