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La Ley CLARITY sigue viva: una maniobra en el Senado mantiene abierta una segunda votación

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El fracaso de la votación procesal del 15 de septiembre no elimina definitivamente la legislación cripto estadounidense. Una moción de reconsideración presentada por el senador Thom Tillis permite que el Senado vuelva a votar durante la actual sesión, mientras siete senadores demócratas aseguran que siguen dispuestos a negociar un acuerdo bipartidista.


CLARITY todavía puede regresar al Senado

La Digital Asset Market Clarity Act sufrió esta semana uno de sus mayores reveses, pero su recorrido legislativo todavía no ha terminado.

El Senado no consiguió alcanzar los 60 votos necesarios para invocar cloture sobre la moción para proceder con el proyecto. El registro oficial del Senado muestra un resultado de 49 votos a favor y 50 en contra.

Esto fue una votación procesal para avanzar la legislación, no una votación final sobre su aprobación.

Por tanto, CLARITY está bloqueada, pero no ha sido definitivamente eliminada.

Thom Tillis dejó abierta una vía para intentarlo de nuevo

Uno de los acontecimientos más importantes ocurrió al final de la votación.

El senador republicano Thom Tillis cambió su voto por razones procesales y posteriormente presentó una moción para reconsiderar el resultado.

El registro oficial del Senado confirma que Tillis introdujo formalmente la moción de reconsideración después del fracaso de la votación.

Este procedimiento permite potencialmente que el Senado vuelva sobre la votación durante la sesión actual.

Reuters también señaló que la maniobra preservó una vía para reconsiderar el proyecto posteriormente.

Una segunda votación es posible, pero siguen faltando votos

La existencia de esa vía procesal no significa que CLARITY tenga asegurada otra votación ni que pueda alcanzar automáticamente los 60 apoyos.

Ese es precisamente el problema central.

La legislación se quedó muy lejos del umbral necesario y las negociaciones entre republicanos y demócratas continúan abiertas.

Para que un segundo intento tenga posibilidades reales de avanzar, los legisladores tendrían que construir una coalición diferente a la que existía el 15 de septiembre.

Siete demócratas dicen que todavía quieren aprobar CLARITY

Existe, sin embargo, una señal importante de que las conversaciones no han terminado.

Los senadores demócratas Kirsten Gillibrand, Angela Alsobrooks, Cory Booker, Catherine Cortez Masto, Ruben Gallego, Mark Warner y Raphael Warnock emitieron un comunicado conjunto después de la votación.

Los siete afirmaron que el fracaso de esta semana representa un revés, pero que siguen comprometidos con trabajar de forma bipartidista para aprobar legislación sobre activos digitales.

La declaración es relevante porque esos mismos legisladores no apoyaron el avance del proyecto en la votación procesal.

Eso indica que parte del desacuerdo se concentra en qué condiciones debe contener el texto, no necesariamente en rechazar cualquier legislación federal sobre estructura del mercado cripto.

Las disposiciones éticas siguen en el centro de las negociaciones

Uno de los principales puntos de conflicto continúa siendo el régimen ético aplicable a cargos públicos y sus intereses en activos digitales.

Antes de la votación, los republicanos incorporaron 126 cambios sustanciales solicitados por demócratas, según los promotores republicanos del proyecto. La última versión también incorporó nuevas disposiciones éticas y un papel para los fiscales generales estatales en determinadas áreas de aplicación.

Pero las modificaciones no fueron suficientes para alcanzar los 60 votos.

Parte de los demócratas continúa reclamando salvaguardas adicionales relacionadas con la posibilidad de que funcionarios públicos se beneficien económicamente de negocios vinculados a criptomonedas.

Stablecoins, bancos y DeFi también forman parte del conflicto

Las diferencias tampoco se reducen únicamente a las normas éticas.

La relación entre stablecoins y depósitos bancarios ha sido otro punto importante de negociación.

La última propuesta republicana otorgaba al secretario del Tesoro nuevas facultades destinadas a responder a posibles salidas de depósitos relacionadas con stablecoins de pago.

También permanecen sobre la mesa cuestiones relacionadas con autocustodia, desarrolladores no custodios, prevención del lavado de dinero y competencias estatales.

Modificar demasiado estas áreas podría generar nuevas resistencias entre algunos participantes de la industria, mientras no modificarlas suficientemente podría dificultar conseguir los votos adicionales.

El precedente de la GENIUS Act mantiene cierta esperanza

Existe además un precedente reciente que demuestra que perder una votación de cloture no necesariamente termina con una legislación cripto.

La GENIUS Act tampoco consiguió superar inicialmente una votación procesal en mayo de 2025.

Once días después, una segunda votación de cloture consiguió 66 votos a favor y 32 en contra, permitiendo que el proyecto siguiera avanzando.

Finalmente fue aprobado por el Senado.

El caso demuestra que una derrota procesal puede revertirse cuando las negociaciones producen suficientes cambios y apoyos.

Sin embargo, que CLARITY pueda seguir el mismo camino dependerá de las negociaciones actuales; el precedente de GENIUS no garantiza un resultado equivalente.

El mayor enemigo de CLARITY ahora es el calendario

Incluso si republicanos y demócratas alcanzan un compromiso, existe otro problema: el tiempo.

El calendario legislativo disponible antes del final del actual Congreso es limitado y las elecciones de mitad de mandato complican todavía más cualquier negociación.

El material publicado este jueves señala que la Cámara ya ha entrado en receso electoral y que quedan pocas jornadas legislativas disponibles para completar todo el proceso.

Esto importa porque superar otra votación en el Senado no sería el último paso.

La legislación todavía tendría que completar el procedimiento parlamentario correspondiente y cualquier diferencia entre versiones tendría que resolverse antes de poder llegar a la firma presidencial.

Una sesión posterior a las elecciones podría ofrecer otra oportunidad

Una posibilidad es utilizar la denominada sesión “lame duck”, el periodo entre las elecciones de noviembre y la entrada del nuevo Congreso.

Eso proporcionaría una ventana adicional para negociar y votar.

Pero disponer de tiempo parlamentario no resuelve automáticamente el problema fundamental: alcanzar una coalición de al menos 60 senadores para superar el bloqueo procesal.

Por eso, el estado actual de CLARITY puede resumirse como una legislación que conserva una vía parlamentaria, pero necesita nuevos acuerdos políticos para utilizarla.

Si no avanza, SEC y CFTC no tienen que esperar

Mientras el Congreso negocia, los reguladores estadounidenses ya han empezado a actuar utilizando sus competencias actuales.

Este 17 de septiembre, la SEC lanzó su Innovation Exemption, creando una vía temporal para que determinadas acciones estadounidenses tokenizadas puedan negociarse mediante infraestructura blockchain.

La CFTC también amplió el alivio regulatorio para determinados proveedores de software pasivo que conecten usuarios con mercados regulados.

Esto coincide con la idea expuesta por participantes del sector de que la agenda regulatoria puede continuar incluso aunque CLARITY permanezca bloqueada.

Pero las decisiones de los reguladores no sustituyen una ley

Existe una diferencia fundamental.

SEC y CFTC pueden emitir reglas, orientaciones, exenciones y posiciones de no-action utilizando las competencias que ya les concede la legislación.

Pero CLARITY pretende establecer mediante ley una estructura más amplia para el mercado estadounidense de activos digitales.

Una ley aprobada por el Congreso también proporciona una base jurídica diferente a una política adoptada administrativamente, que puede ser modificada posteriormente por otra dirección regulatoria.

Por eso, las acciones de SEC y CFTC pueden reducir parte de la incertidumbre sin resolver necesariamente todos los asuntos que CLARITY pretende abordar.

CLARITY está bloqueada, no enterrada

El escenario ha cambiado considerablemente desde la derrota del martes.

Ahora sabemos que existe una moción formal de reconsideración, confirmada por el registro del Senado, que conserva una vía procesal para revisar la votación.

También sabemos que siete senadores demócratas han declarado públicamente que continúan comprometidos con alcanzar una legislación bipartidista.

Lo que todavía no existe es un acuerdo que garantice los 60 votos.

El futuro de CLARITY dependerá de si ambos partidos consiguen cerrar sus diferencias —especialmente sobre ética, stablecoins, aplicación estatal y determinadas protecciones del ecosistema cripto— dentro de un calendario legislativo cada vez más reducido.

Por tanto, el fracaso del 15 de septiembre no fue necesariamente el final de la CLARITY Act. Fue un bloqueo procesal serio que dejó al proyecto necesitando nuevos votos y probablemente nuevas concesiones antes de poder regresar al pleno del Senado.

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